Los 147 miembros de la Organización Mundial de Comercio (OMC) iniciaron el martes en Ginebra una reunión histórica y urgente que tiene por objetivo un acuerdo sobre la liberalización del comercio internacional, incluyendo los productos agrícolas, lo cual enfrenta al norte y al sur del planeta.
"Tenemos que llegar a un acuerdo y estoy convencido de que lo habrá", manifestó optimista a la AFP el embajador de México ante la OMC, Eduardo Pérez Motta, a su llegada a la reunión.
La Unión Europea (UE) y Estados Unidos son acusados por los países en vías de desarrollo de conceder subvenciones exageradas a sus agricultores, lo cual impide la libre competencia con los productos de los países en vías de desarrollo.
Las negociaciones, iniciadas de manera informal desde la semana pasada, aparecen largas y complicadas. "Si ganamos, será a última hora y por penales", afirmó este martes el embajador argentino ante la OMC, Alfredo Chiaradia, comparando las tratativas con un partido de fútbol.
Agrupados en el G-20, diversos países en vías de desarrollo liderados por Brasil consideraron que esta propuesta de la OMC no pone fin al "desequilibrio" reinante y que la UE y EEUU no van lo suficientemente lejos en la eliminación del trato arancelario favorable que aplican a sus productores.
Sin ir más lejos, el ministro indio de Comercio, Kamal Nath, declaró el lunes que abrir sus mercados nacionales, como piden en contrapartida la UE y Estados Unidos, pondrá en peligro la subsistencia de 600 millones de agricultores.
Por otra parte, varios obstáculos en el calendario como el fin del mandato de la actual comisión europea, el 31 de octubre, y las elecciones presidenciales estadounidenses del 2 de noviembre, corren el riesgo de posponer esta negociación una vez más, pese a que el ciclo de Doha debería estar concluido a principios del 2005.
(AFP)