Con motivo de la celebración del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, la OMCT, con sede en Ginebra, explicó que muchos niños trabajan en condiciones muy peligrosas, sin atreverse a denunciarlo debido "al abuso de autoridad ejercido por quienes les fuerzan a trabajar, utilizando para ello la violencia".
Esos abusos suelen ocurrir en el lugar de trabajo de los niños y sus autores pueden ser tanto sus patrones, como otros trabajadores, bandas o proxenetas, según la organización.
Por ello, la organización propone que ciertas condiciones de trabajo infantil, especialmente aquellas que suponen explotación comercial o sexual, sean incluidos en el concepto de tortura.
Además, y dado que la falta de recursos de las familias es la causa principal del trabajo infantil, insta a la comunidad internacional a que siga luchando contra la pobreza y a favor del acceso gratuito a la educación.