El excanciller durante el gobierno blanco (1990-1995), Sergio Abreu, criticó ayer a los principales socios regionales de Uruguay y advirtió que esos países pasan por arriba el derecho internacional al punto de comparar su política exterior con "un submarino legal" –en alusión al método de tortura– sobre los países de menor potencial industrial.
"Estamos entre el delirio tropical, la hipocresía brasileña, la esquizofrenia argentina, y nuestro enorme sentido de la falta de ubicarse en la realidad cuando tenemos que ser cabeza para la defensa jurídica y los principios que son parte de la moneda moral de la integración", dijo Abreu durante la presentación del libro La Estrategia Comercial de Estados Unidos y la Unión Europea con América Latina: impactos para el
Mercosur, del doctor en Relaciones Internacionales, Ignacio Bartesaghi.
"En todos lados donde la hemiplejia moral prevalece, quedan en el camino los principios y la forma más importante que es la de defender el derecho, que es el gran escudo de todos pero principalmente de los países débiles. Los derechos y el derecho internacional es para los países pequeños como los derechos humanos para las personas. No nos torturan pero nos hacen un submarino legal. O por lo menos un incumplimiento de frontera que ya es bastante para que podamos tener nuestras dificultades. Discúlpenme la terapia. Estoy en una etapa de mi vida donde estoy más cerca de lo políticamente incorrecto", agregó.
También dijo que si un foro de académicos y expertos se pone a discutir sobre si el Mercosur es o no una unión aduanera sus integrantes "terminan en el psquiatra".
Bertesaghi, en tanto, advirtió que en la actualidad Estados Unidos y la Unión Europea negocian las bases de un acuerdo comercial, el Transatlántico, que cambiará los parámetros de las relaciones comerciales en el mundo. "El impacto va a ser inédito", dijo.
Sobre el Mercosur, el experto advirtió que
Brasil y
Argentina "han logrado el desarrollo pero también son responsables del estacamiento del Mercosur". Además señaló que el peso de China modificó la relación de los actores de América y del Mercosur entre si.