Sintonía absoluta con Arabia Saudita –que se encamina a transformarse en el principal aliado estratégico de Estados Unidos en Medio Oriente–, un clima de fricción en aumento con Irán y un signo de interrogación sobre el alcance de su mediación para poner fin al extenso conflicto entre israelíes y palestinos.
Otro cambio de dirección
Al iniciar su gira desactivó las políticas de Obama sobre Arabia, Irán y la negociación Israel-Palestina