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Ozark, una oscura clase de economía a cargo de Jason Bateman

La serie, estrenada el pasado viernes en Netflix, explora la lógica económica del narcotráfico mediante un sólido planteo

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22 de julio de 2017 a las 05:00

Marty Byrde mira alrededor y ve a sus socios muertos. En su cabeza siente el frío acero del arma de uno de los sicarios del segundo cartel mexicano más importante. El lavado de dinero no funcionó muy bien y el final parece haber llegado antes de tiempo. De repente, un folleto turístico cae de su bolsillo y se presenta la oportunidad de salvar su vida y la de su familia. El papel refiere a los Ozarks, una región boscosa de Misuri, un lugar que representa la respuesta a todos sus problemas. Un último recurso. Solo que, a veces, el remedio resulta ser peor que la enfermedad.

Así comienza y así se presenta la primera hora de Ozark, el nuevo producto original de Netflix estrenado el viernes. La serie está producida, dirigida (parcialmente) y protagonizada por Jason Bateman, un actor que usualmente se dedica a roles más cómicos pero que en este caso asume la personalidad de un analista financiero que se dedica a lavar dinero del narcotráfico en Chicago.

En la serie, Byrde (Bateman) es traicionado por uno de sus socios en la empresa al robar parte del capital del cartel, algo que enfurece a los capos de la organización criminal. Esto hará que el padre de familia pacte un viaje "familiar" a los Ozarks, una región turística donde podrá volver a hacer circular el dinero sucio con efectividad, algo que en la ciudad de Chicago ya no funciona. Para Byrde, el pacto es sencillo pero apremiante: o consigue lavar US$ 8 millones para el fin del verano o el cartel mata a toda su familia.

Como el lector podrá suponer, estos negocios no serán tan sencillos. Las inversiones de Byrde en el pueblo son rápidamente obstaculizadas por un sistema que, escondido entre la sencillez campestre de Misuri, teje turbios hilos de corrupción, por lo que la soga en el cuello del personaje de Bateman se vuelve cada vez más apretada.


Presentada como un drama criminal familiar, Ozark se destaca por presentar una historia sólida y moralmente cuestionable en la que el personaje de Bateman y el de la actriz Laura Linney –su esposa en la ficción– hacen lo que sea para evitar el fin de su familia y extender sus negocios, porque a fin de cuentas los Byrde viven del lavado de dinero. Esto representa un peligro latente que se traslada al espectador, porque como sucede en la vida real, los empleadores de Byrde no andan con vueltas y esto se deja muy claro en un par de episodios con escenas bastante difíciles de ver, y que incluso rayan el gore.

Tenso desarrollo

Ozark es una serie lenta, que se toma su tiempo para desarrollar la trama y sus personajes, pero que tiene un comienzo y un final explosivos bajo la acertada dirección de Bateman, el gran nombre detrás de esta producción. Los episodios intermedios transcurren de manera extraña, como si un peligro latente estuviera observando desde la oscuridad de los bosques sin decidirse a dar el golpe final. Esto no va en detrimento de una narración que se las ingenia, incluso, para incluir algunos elementos humorísticos.

Junto a Bateman, que demuestra en la serie ser un muy buen actor dramático capaz de ponerse en la piel de un personaje moralmente ambiguo, el espectador recorre un pintoresco poblado turístico repleto de secretos, corrupción y tensiones entre vecinos, que van condimentando una serie cuyos episodios son inusualmente largos para los parámetros de Netflix (poco más de una hora).

Ozark, además, funciona como una clase de economía práctica en la que el ahorro, el modus operandi de los bancos y el circuito financiero juegan un rol preponderante.

Es posible que el espectador que vea el tráiler o lea el argumento de Ozark piense inmediatamente en ese hito de la televisión que fue Breaking Bad. Si bien tienen algunos puntos de contacto –una familia llevada al límite por los negocios del padre con narcotraficantes– Ozark logra conseguir una identidad propia y presentar una interesante mitología pueblerina que, seguramente, sea desarrollada aún más en temporadas futuras.

Lo mejor

El ambiente
Bajo un lente azulado y oscuro, el ambiente boscoso y montañoso es especialmente amenazador

La sociedad de los Ozarks
Varias familias pintorescas se cruzan en los negocios de Byrde, entre ellos los Langmore y los Snell

El protagonista
Actor, productor y director de los mejores capítulos, Jason Bateman se destaca en todos esos roles

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