La visita a Uruguay del expresidente español por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), José Luis Rodríguez Zapatero, exacerbó todavía más el clima de la campaña electoral. El Partido Socialista de Uruguay (PS) le reclamó el viernes al referente de la izquierda ibérica por su intromisión en la campaña local en apoyo al candidato opositor colorado, Pedro Bordaberry.
Zapatero concurrió a Uruguay la semana pasada para participar de un ciclo de charlas sobre seguridad tras ser invitado por la Fundación Propuestas (Fundapro), organización funcional al Partido Colorado. Su visita generó la reacción de la izquierda. Distintos dirigentes del Frente Amplio expresaron su molestia por la postura mostrada y los socialistas lo convocaron para cuestionarlo.
“En la reunión se trasladó la preocupación por su participación en plena campaña electoral. Nos parece inconveniente porque es hacerle el juego a la derecha”, dijo a El Observador el candidato a diputado por el PS, Gonzalo Civila.
“Hay sorpresa y malestar por haber participado en una reunión promovida por el Partido Colorado en un momento en que estamos con un tema muy complicado y sensible como es la seguridad pública y la baja de la edad de imputabilidad”, dijo a El Observador el presidente de la Juventud Socialista, Ariel Deleón, quien también estuvo en la reunión.
Según dijeron participantes de la reunión, Zapatero justificó que fue invitado por Fundapro e insistió en que las políticas sobre seguridad aplicadas durante su gobierno fueron “progresistas”.
Además de las cuestiones discursivas, lo que más molestó a los socialistas fue la “actitud” de apoyo a Bordaberry. En ese sentido destacaron la vinculación histórica del PS y el PSOE.
La visita de Zapatero también generó el contacto del secretario de Relaciones Internacionales del PS, Eduardo Fernández, con dirigentes españoles para trasladarle su preocupación por el tema.
“En un contexto electoral tenés que saber que la acción política genera reacción y no hay otra lectura. Aunque dejó claro que no se había manifestado a favor del plebiscito, yo me refiero a la actitud que tuvo”, dijo Civila.
Bordaberry restó importancia a la ofensiva socialista. “Si quieren hacer campaña política con la llegada de un expresidente, que lo hagan. No lo entiendo, pero que lo hagan”, dijo a El Observador el presidenciable colorado.
El líder de Vamos Uruguay explicó que el senador Germán Cardoso ya había tenido contactos con Rodríguez Zapatero y los lazos se fortalecieron cuando en marzo pasado, Bordaberry, su candidato a vice Germán Coutinho y Cardoso viajaron a Madrid para entrevistarse con dirigentes del gobierno y de la oposición. Ahí surgió la idea de invitar a Rodríguez Zapatero para que contara la experiencia de España en materia de seguridad y rehabilitación de presos.
Según dijo Bordaberry, en sus presentaciones, el político español aclaró que no opinaba sobre la campaña electoral de Uruguay, sino que se refería a lo realizado en su país mientras estuvo al frente del gobierno (2003-2011).