Hace cinco años, Daniela Duarte (45) y Elizette Fedullo (25) identificaron una posibilidad negocio: que el turismo náutico sea disfrutado por uruguayos y extranjeros. “Montevideo se merecía algo así”, sostiene la directora del emprendimiento, Daniela Duarte.
El proyecto de Open Coast comenzó en el año 2009 y se trabajó con varias organizaciones de apoyo. Primero fue de la mano de Dinapyme y Fundasol, hasta llegar a la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), donde “el trabajo fue súper interesante porque no existía un emprendimiento de éstas características con la visión de turismo nacional e internacional y la apuesta en una capacidad amplia como para organizar excursiones y poder llegar a la modalidad de comercialización que hoy propone” recuerda Duarte.
Puesta a punto
Open Coast (www.opencoast.com.uy) se convirtió a partir del 2010 en la primera empresa uruguaya en brindar servicios de turismo náutico con contenido ecológico, histórico y cultural. Los paseos río abajo por el Santa Lucía comenzaron con la adquisición de la embarcación a la que llamaron Compass Rose, un monocasco de 17 metros de eslora, construido enteramente en aluminio naval.
“Lo compramos en Tampa en el Estado de Florida, EEUU y debimos realizar todo el proceso de adaptarlo, habilitarlo y cambiar de bandera, trámite que es lento e involucra a diferentes organismos. Finalmente a inicios del 2012 pudimos comenzar a pasear por el Santa Lucía a 46 pasajeros”, recordó Duarte.
La primera idea fue construir su barco en Uruguay, pero no fue posible porque solo se realizan embarcaciones pequeñas como lanchas o barcazas muy grandes como las destinadas a la planta de UPM, pero “no algo de mediano porte y buen confort como Compass Rose”.
Paseos a Medida
El emprendimiento presenta paseos náuticos con frecuencias habituales los sábados y domingos de todo el año, con tours para particulares por los Humedales del Río Santa Lucía, Parador Tajes y en la época de verano el “Paseo de los Atardeceres”, con diferentes propuestas para cada mes. En noviembre la invitación es atardecer en el río. “Se puede navegar tranquilos durante todo el año porque el río es muy calmo aunque dependemos mucho de las condiciones climáticas” explicó Duarte.
A nivel corporativo, se ofrecen jornadas entresemana, durante el atardecer o a solicitud de la empresa que busque salir de la rutina con, por ejemplo, una fiesta en un barco. En la embarcación es posible generar juegos, bailes o escuchar música. A través de las jornadas de integración laboral se procura además incentivar a los trabajadores con actividades de recreación al aire libre. La opción también se adapta para la presentación de productos a clientes.
Misiones
Uno de los objetivos fundamentales del proyecto es brindar una nueva opción de ocio en Montevideo, que asocie el placer por el disfrute de la naturaleza y la navegación como algo permanente en el abanico de opciones. El emprendimiento fue declarado de interés departamental por la Intendencia de Montevideo y recibió el reconocimiento del Ministerio de Turismo (la información de la propuesta de Open Coast está en la web ministerial).
“En órbitas del Estado, se ha comenzado lentamente a impulsar el turismo náutico. Se está desarrollando ahora, de a poco. Los impulsores fuimos nosotros y ahora se está moviendo más. De todas formas consideramos que se requiere más inversión en Montevideo, mayor infraestructura” comentó Duarte.
Futuro Náutico
Duarte y Fedullo quieren ampliar la empresa y su alcance, ya que, según afirman, el proyecto en sí es mucho más ambiciosos del que se está desarrollando en la actualidad e incluye en el proyecto global travesías por la rambla y visitas a la Isla de Flores. Así fue pensado para que el negocio tuviera la rentabilidad correspondiente.
“La idea es estar durante el verano en la Rambla y el resto del año en el Río Santa Lucia. Sin embargo, hoy por hoy, no está la posibilidad por un tema de infraestructura principalmente en el puerto del Buceo, donde no hay amarras. Esa es nuestra proyección para el próximo año”, adelantaron.