20 de mayo 2024
Dólar
Compra 37,45 Venta 39,65
13 de julio 2023 - 20:43hs

Peñarol perdió este jueves contra Boca Juniors por 1-0 y quedó afuera de la final de la Copa Libertadores sub 20 que se juega en Chile. 

Los aurinegros fueron claramente superados por Boca, de principio a fin, pero nuevamente lograron ser protagonistas en América, lo que marca una tendencia del potencial de formativas del club. 

Sin dudas que esta generación sub 20 no tiene la misma calidad que el equipo que el año pasado se consagró campeón en la altura de Quito. 

A pesar de que habían varios campeones de 2022 (los goleros Randall Rodríguez y Kevin Morgan, los laterales Joaquín Ferreira y Mathías De Ritis, el zaguero Agustín Rodríguez Canobra, el extremo Nahuel De Armas y el delantero centro Santiago Díaz) y que tres de ellos fueron campeones del mundo sub 20 con Uruguay el mes pasado en Argentina (Randall, De Ritis y Homenchenko), hay jugadores a los que todavía les falta etapas de maduración y crecimiento. 

Una gran diferencia estuvo en la zaga central donde Peñarol tenía a Matías González y Pablo López, y ahora puso en cancha a Agustín Rodríguez Canobra y Faustino Fernández, quienes aún no están a la misma altura, aunque son fuertes y tienen margen para seguir progresando.

El entrenador Cafú no le dio cabida a Nahuel Herrera (solo ante O'Higgins, donde puso suplentes), jugador que de Cuarta fue subido por Alfredo Arias y al que el DT le veía un enorme futuro. 

En el medio se sintió la ausencia de Damián García, único campeón del mundo al que Darío Rodríguez, técnico del primer equipo, dejó en Uruguay porque ya es titular fijo en Primera. 

Homenchenko jugó un flojo partido ante Boca y Mateo Carrizo no estuvo fino a la hora de pasar la pelota. 

"No tengo palabras, me culpo primero porque no respondí como tuve que haber respondido. Me duele en el corazón, el fútbol te da alegrías pero también te da muchas más tristezas. Ahora hay que buscar el tercer puesto y ganarlo", dijo al final del partido y también admitió que no haber pasado a la final fue un fracaso. 

Esa fue la gran diferencia entre un equipo y otro. Boca tuvo una calidad de pase excelente. El equipo se pasó siempre la pelota rendondita y Peñarol la corrió de atrás. 

Eso le permitió al elenco de Silvio Rudman -insoportable al lado de la línea de cal protestándole todo al árbitro y exigiendo de forma permanente amarillas para los jugadores juveniles de Peñarol- tener el partido siempre bajo control. El mismo plan exhibido ante Defensor Sporting en el debut. 

Este equipo de Boca supo manejar muy bien los tiempos del partido. Siempre se mostró muy sólido y concentrado en defensa, pero al mismo tiempo fue un equipo corto y con muy buen pie para generar circuitos de juego. Cuando uno la tenía, siempre había dos o tres opciones de pase cerca y desmarcadas. 

En cambio, las tenencias de Peñarol siempre lucieron más apresuradas, tensas por las distancias de las líneas, imprecisas por la floja calidad técnica de los pasadores y eso determinó que el equipo no llegara prácticamente a ofender a su rival. 

Cuando lo hizo, fue a impulso individual. Ahí, el que más lució fue el lateral Joaquín Ferreira. 

El riverense sabía que iba a marcar al jugador más picante del rival: Rodrigo Pittavino. Y lo borró de la cancha. Eso sí, al filo del reglamento, porque es un jugador muy temperamental. En determinado momento le soltó un manotazo hacia atrás que pudo costarle la roja. Fue amarilla -por no haber llegado a destino- y quedó condicionado. El puntero de Boca, después, salió lesionado. Sintió la presión de una marca áspera y un pinchazo en el posterior lo radió del juego. 

@LibertadoresU20 Ferreira, gol a Alianza

Una subida de Ferreira generó después un córner en el que Santiago Díaz cabeceó apenas afuera. 

En el segundo tiempo, ya en desventaja, fue Nahuel De Armas el que protagonizó dos escapadas por derecha, en acciones aisladas. Una en un buen centro cruzado de Franco Correa. Otra con un pelotazo largo. Peñarol no lo pudo explotar en forma suficiente. Iván Vaquero fue el lateral de Boca porque no jugó el titular, Nahuel Génez. Fue el punto flaco del rival, pero no se lo pudo aprovechar sucientemente. 

A Ferreira, que es buen marcador, le costó subir en el segundo tiempo (como por ejemplo lo hizo ante Alianza para hacer un golazo). Es por esa razón o esa faceta del juego que en Peñarol hay dudas sobre su inserción al primer equipo, donde Juan Manuel Olivera lo hizo debutar oficialmente y Darío Rodríguez le dio minutos contra América Mineiro. 

Por eso Peñarol busca un lateral derecho que puede ser Camilo Mayada o Damián Suárez. Para que pelee el puesto con Pedro Milans quien se desgarró en la primera fecha del Intermedio y recién contra Danubio estuvo en el banco. Para que Matías Aguirregaray quede, hasta que venza su contrato en diciembre, como tercera opción, porque si bien mejoró algo desde la llegada de Darío, su 2022-2023 ha sido muy pobre en líneas generales. 

En cambio, Darío Rodríguez espera la llegada de Mathías De Ritis para que sea opción en Primera detrás de Maximiliano Olivera y Lucas Hernández. Y para el caso de que a Olivera lo utilice de marcador central, De Ritis bien puede sacarle el puesto a Hernández de flojísimo Apertura, aunque también repuntó (sobre todo ante City Torque) desde la llegada de Darío. 

Contra Boca, el campeón mundial sub 20 jugó su peor partido en el torneo. Tuvo enfrente a un extremo zurdo que lo superó en casi todos sus duelos individuales y que fue uno de los mejores del partido, Elián Sosa. Para colmo, sobre el final se hizo expulsar por una incorrección verbal. Malos partidos, grandes aprendizajes, que se le dice. 

@LibertadoresU20 De Ritis contra Boca

Randall Rodríguez fue el otro punto alto del equipo. Obvio,. En el primer tiempo se le escapó la pelota en un centro. En el gol voló, rozó la bomba de Mauricio Benítez, pero no la pudo desactivar. Sin embargo, en el segundo tiempo sostuvo al equipo y se lo cargó al hombro desde el arco. Metió dos atajadas, puso un centro que generó un córner y en el mismo asistió de cabeza al Venado Díaz que ensayó una chilena que se fue afuera. 

@LibertadoresU20

Este último lleva cuatro goles y pelea por ser el goleador del torneo. Contra Boca le faltaron asistentes porque Pablo Nongoy, Correa y el propio De Armas no tuvieron capacidad de sacarse jugadores de encima como para provocar desequilibrio en la retaguardia rival. 

Por último, a Peñarol le faltó, desde la conducción de Cafú, activar algún plan B. Recién lo hizo cuando mandó a la cancha a los 85' a Agustín Rodríguez Piendibene, sumando otro 9 de área, como para poder saltear la línea del mediocampo de Boca, eso que nunca pudo hacer filtrando pases por la férrea postura del rival y, sobre todo, por la imprecisión propia condicionada por la técnica del pase. 

Rodríguez Piendibene generó una falta en las cercanías del arco apenas entró. Y Peñarol necesitaba a esa altura como agua en el desierto alguna pelota quieta para generar algo. 

Más allá de la derrota, el balance será global con el correr del tiempo. Dos años, dos torneos, nueve partidos jugados, seis ganados, dos empatados y uno perdido; 19 goles a favor y siete en contra. Un título y una semifinal de Libertadores. Una clara muestra del crecimiento de formativas de Peñarol de los últimos años. 

Temas:

Peñarol Copa Libertadores sub 20

Seguí leyendo

Más noticias de Referí

Te Puede Interesar