La Policía dio con los restos mientras buscaba los cuerpos de otras dos personas desaparecidas desde hace nueve meses: Jorge Cotelo, de 18 años; y Emiliano González, de 19. El dato que condujo a los investigadores hasta ese terreno provino de un recluso que, amparado en la figura del testigo protegido, aportó datos sobre la desaparición de Cotelo y de González. Por ese motivo, la Policía manejaba como principal hipótesis que los restos humanos encontrados en el fondo de una casa en
El Tobogán fueran de ellos. El jefe de Policía de Montevideo aseguró que se continuará trabajando en el predio en la búsqueda de más huesos.
La madre de Cotelo, Evangelina Oviedo, dijo a El Observador que la información que ella manejaba era que algunos de los huesos encontrados en la zona estaban en tan mal estado que había sido imposible confirmar a quién pertenecían.
En diálogo con El Observador, el jefe de Policía de Montevideo, Ricardo Pérez, confirmó que los restos encontrados son de Basualdo y señaló que hasta el momento es la única persona identificada. "Los otros dos jóvenes todavía no aparecieron", agregó.
"El Manolo", "El Tulita" y "El Gárgola" son tres delincuentes del barrio Casabó. Fueron enviados a prisión en febrero por el
homicidio de un hombre de 25 años y su sobrino de solo 15 meses. La semana pasada fueron conducidos desde la cárcel a declarar ante la jueza María Noel Odriozola y el fiscal Gilberto Rodríguez para ser indagados por los restos humanos encontrados en los fondos de un rancho y donde antes había un chiquero.
En sus declaraciones ante la jueza Odriozola y el fiscal Rodríguez, "El Manolo", "El Tulita" "El Gárgola" y otro individuo negaron cualquier vinculación con los restos óseos encontrados y dijeron desconocer esa zona, así como también a varias personas por las cuales les preguntaron durante el interrogatorio. "No largaron prenda; utilizaron sus códigos y dijeron no saber nada", resumió a El Observador una fuente de la investigación.
El director nacional de Policía, Mario Layera, afirmó que el caso de los homicidios de los dos jóvenes "no es una disputa por territorio", sino una "venganza de un grupo contra otro".
Una de las principales hipótesis es que "El Manolo" quería saber quién había asesinado a su hermano, y presumiendo que Cotelo y González tenían información al respecto, decidió secuestrarlos.