Fue un golpe de lleno en el medio del mentón. De esos que tiran a la lona, que hacer perder la conciencia por algunos segundos, y que cuando se despierta, duele. Peñarol se encontró así, como si el césped del Centenario fuera la lona del cuadrilátero. Y así, sin aire, boca arriba y mirando el cielo, se dio cuenta que el sueño de la Libertadores 2011 le había quedado lejísimos.
Piñazo y a la lona
Atlético Nacional de Medellín apabulló a Peñarol, lo goleó 4-0 y comprometió el futuro del aurinegro en la Libertadores