La Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM) eligió al nabo como “producto destacado” de esta semana, recomendando por lo tanto, con base en varios beneficios, su compra e ingesta.
El origen del nabo se ubica en Europa, donde antes de la llegada de la papa desde América era una de las principales hortalizas consumidas.
Del nabo silvestre se consumían tanto las hojas como las raíces, incluso antes del inicio de la agricultura.
Algunas variedades del nabo pueden consumirse crudas y resultan muy sabrosas.
Sin embargo, lo más frecuente es cocinarlos.
Al comprar nabos, deben elegirse aquellos de piel lisa, redondeados, firmes y pesados con relación a su tamaño, de color blanco.
La hoja es un indicador de su frescura y debe presentarse verde y turgente y preferentemente sana y sin manchas.
El precio
En la noche de este martes, en una recorrida por los puestos de venta de frutas y hortalizas en el Mercado Agrícola Montevideo (MAM), el precio más bajo del nabo era $ 29 la unidad y $ 79 el atado.
Es recomendable no lavarlos hasta el momento de su consumo.
Si son pequeños, frescos y no presentan la piel dura, no es necesario pelarlos.
Desde el punto de vista nutricional aporta una apreciable cantidad de vitamina C y de folatos, y cantidades discretas de vitaminas del grupo B.
Además, es un alimento que presenta un alto contenido de antioxidantes y minerales como calcio, fósforo, yodo y potasio.
Es útil para el sistema digestivo, ya que contribuye con el tránsito intestinal, ayuda a depurar el organismo y a fortalecer los huesos y regenerar el colágeno.
Lista Inteligente
El nabo integra la
Lista Inteligente que está vigente hasta el 4 de setiembre y su conservación en heladera, en un recipiente cerrado, es de hasta siete días.