Hace varios años que marcha, convencida de que “todavía esto no está resuelto” y porque tiene la esperanza de que concientizando a las nuevas generaciones sobre la equidad de género y el derecho de las mujeres a tener las mismas oportunidades de desarrollo que los hombres, estas puedan cambiar el futuro.
"Como mujer es importante saber que una puede cumplir todos los roles”, dijo y destacó que aún ve problemas de inequidad de género en el sector empresarial.
Diego Battiste
Virginia Staricco
Piso pegajoso para el avance
Giovana Lorenzi, directora del Departamento de Asesoramiento Legal de KPMG, marchará porque la feminista le parece “una de las causas más justas que hay”.
“Marcho porque es un día de conmemoración de una cadena innumerable de mujeres que vienen luchando por comunidades más equitativas. Al principio las mujeres no tenían derecho a la propiedad o a la educación, hoy las luchas son otras: luchamos por la brecha salarial y porque nos reconozcan en los trabajos del mismo modo que a los hombres. Muchas veces somos más productivas y estamos más calificadas y sin embargo tenemos el piso pegajoso para el avance, por estereotipos que todavía reinan en las organizaciones públicas y privadas”, destacó.
Acompaña la marcha hace años, elige ser protagonista y no espectadora porque cree que moverse de forma colectiva hará que la sociedad se sensibilice y que eso llevará a un cambio. En los ámbitos de decisión empresarial aún reina el estereotipo de que la mayor responsabilidad va de la mano de un hombre y no de una mujer, resaltó y sostuvo: “muchas veces estamos más capacitadas y producimos más y el que asciende es el hombre”. La incorporación de las mujeres a las directivas se ha dado por la lucha feminista, dijo, pero “todavía queda mucha tela por cortar”.
La empresaria aludió al paro convocado por el PIT-CNT bajo la consigna “feminismo de clase, antirracista y anticapitalista”. Lorenzi destacó que esta mirada anticapitalista representa una “mirada punzante del movimiento, que implica poner mujeres contra mujeres, opinó y resaltó: “creo que el mundo va hacia otro lado”.
Giovana Lorenzi
Alzar la voz por nuevas narrativas
Mariana Chilibroste, directora de Sellin, marchará porque movilizarse y ponerle voz a un problema “es lo que hace visible las necesidades imperantes que tenemos como sociedad”, como por ejemplo la falta de equidad entre hombres y mujeres, dijo.
Para ella es importante “incorporar la equidad como forma de hacer y de vivir”, porque “las generaciones futuras son las que heredan cosas que nosotros no supimos resolver, por eso necesitamos desarrollar generaciones futuras que crezcan en otro paradigma y que creen otras narrativas”, indicó.
La violencia es inadmisible, mencionó, en todas sus formas y para todas las personas. Por eso también elige marchar, porque apuesta “a la presencia que dice pero que también empatiza y en la que se encuentran oportunidades”.
Además de marchar, la empresaria participará del evento organizado por la Embajada de Reino Unido, Líder por un día, en el que mujeres jóvenes podrán acompañar a diferentes líderes del ámbito público y el privado, con puestos de decisión, en un día de trabajo.
Leonardo Carreño
Mariana Chilibroste
Encuentro y reflexión
Lucía Cabanas, gerenta de Marketing, Sustentabilidad y Comunicación Corporativa en Itaú Uruguay, y directora ejecutiva de Fundación Itaú, marchará este año porque la motiva el encuentro y "la fuerza de la acción colectiva para visibilizar la causa de la desigualdad de género".
Para ella, unirse a la movilización del 8M es "responder con presencia a un llamado social donde se convoca a todas y todos para visibilizar nuestros derechos".
"La movilización del 8M tiene mucha potencia, me emociona profundamente. Ser parte de ese momento de encuentro, de reflexión, de expresión de esa diversidad de mujeres que tomamos las calles y compartirlo con personas queridas me resulta importante y conmovedor", reflexionó.
Mujeres a la calle que interpelan
Agustina Vitola, directora de Cuchara Food Design, marchará porque el 8M las mujeres "se siguen viendo relegadas a los ámbitos más domésticos y porque encontrarse y marchar juntas genera conciencia colectiva", además, porque "hay mucho para trabajar y conquistar en el ámbito del emprendedurismo".
Desde hace muchos años se une a la movilización feminista, que lleva a las mujeres al ámbito público y que aún "genera incomodidad", indicó, lo que da cuenta de por qué se marcha. También resaltó que en esta fecha la mujer, históricamente conectada al hogar, sale a la calle.
"Se trata de entender cómo la condición de mujer genera pila de limitantes", mencionó.
Según dijo, muchas emprendedoras se enfrentan a una detención en su crecimiento profesional y empresarial porque aún el tema de cuidados "no está al 100% resuelto, ya sea desde el Estado como lo que tiene que ver con los cuidados domésticos", por ejemplo para quienes son madres, detalló.
En su caso el emprendimiento que dirige junto a Soledad Corbo, está integrado por mujeres. Trabajan en el ámbito gastronómico, donde se ven inequidades, destacó. Si bien la mayoría de las mujeres se encargan de las tareas de alimentación en los hogares, en el ámbito laboral, las mujeres encargadas de cocinas o en posiciones de chef lo hacen en menor porcentaje en relación con los varones, sostuvo, cercano al 18%.
"Las mujeres son las que mantienen el acervo cultural, botánico y patrimonial vivo, y en general no es reconocido este papel social. La marcha es una instancia para poner la inequidad de género sobre la mesa, porque en la cotidiana parece ser un tema que importa poco o que nos genera incomodidad, porque nos hace interpelarnos y no hay ámbito que se interpelado, ni las cocinas las empresas, el ámbito educativo, el científico, los sindicatos ni el Estado", añadió.
Diego Battiste
Agustina Vitola y Soledad Corbo
Para ella sobran motivos por los que marchar, por las mujeres que la antepasaron, porque "gracias a ellas estamos donde estamos" y por las futuras. "Para un mundo mas libre, con igualdad de derechos y sobre todo sin violencia de género, que nos afecta a todos, hombres y mujeres", concluyó.
Mujeres en empresas
Datos de 2020 del Banco Mundial mostraron que en Uruguay, el Producto Bruto Interno (PBI) podría aumentar 13% si las mujeres participaran laboralmente igual que los hombres. El 11% de los cargos directivos, ese año, eran ocupados por mujeres; el 12% de las empresas eran propiedad de mujeres y el 8% de quienes trabajaban en la industria eran mujeres.
Esos datos fueron difundidos por She Trades Uruguay, un ecosistema de soluciones integradas que busca empoderar a las mujeres a través del comercio, y que surgió como iniciativa del Centro de Comercio internacional (ITC), como contribución a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de Naciones Unidas (ONU).