Las movilizaciones (sindicales) se van a incrementar sectorialmente y en general. No nos vamos a quedar de brazos cruzados cuando está en juego el salario de miles de trabajadores que ganan entre $ 10 mil y $ 14 mil”, adelantó ayer a El Observador el coordinador del PIT-CNT, Fernando Pereira. En la vereda opuesta, un industrial dijo que las “plataformas que están pidiendo los sindicatos son disparatadas” y que en este clima se hace “complejo y difícil” llegar a un consenso.
Así de enfrentadas están las posiciones entre empresarios y trabajadores en una semana clave para definir avances en la última gran ronda de Negociación Colectiva de este período de gobierno, que involucra a casi 600 mil asalariados. En el medio, el Ejecutivo está dispuesto, si se lo plantean las partes, a dar más plazo para la negociación pero si hay propuestas concretas, adelantó el ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, ayer a El Observador.
El secretario de Empleo de la Federación Uruguaya de Empleados y Servicios (Fuecys), Miguel Eredia, ratificó ayer a El Observador que el gremio mantiene la postura de que el salario mínimo en el rubro supermercados llegue a $ 15.000 nominales retroactivo al 1º de julio.
Hoy el laudo más bajo ronda los $ 9.800. En este caso, el gremio está solicitando un incremento de salario nominal del 53%, bastante por encima del 3% de incremento real anual que sugirió el Ejecutivo en los lineamientos presentó antes de comenzar la ronda. El gremio de los supermercados realizó una serie de movilizaciones en distintos puntos del país el pasado sábado, que incluyó la ocupación y paro de actividades en 15 supermercados de las cadenas, Disco, Devoto, Multiahorro, Ta-Ta y El Dorado.
Eredia ratificó que las medidas de lucha del gremio se mantendrán en los próximos días hasta tanto no surjan avances en el subgrupo en los Consejos de Salarios.En tanto, a juicio de Pereira, si no hay “voluntad” de los empresarios para agilizar la ronda de negociación será difícil renovar los acuerdos por consenso entre las partes. “La mayoría está diciendo que no puede dar aumentos de salario real. Es algo que no condice con la realidad que está viendo el país. No estamos en una crisis. Basta con ver los datos de crecimiento de la economía del último trimestre”, argumentó.
En ese sentido, sugirió a los empresarios “ponerle ganas” para destrabar la situación, de lo contrario, el gobierno “debería laudar a favor” de los trabajadores ya que hay casos de sectores empresariales que no han elevado ninguna propuesta concreta de ajuste salarial en las negociaciones. “Lo deseable sería que cada grupo tenga sobre la mesa una propuesta concreta”, reclamó Pereira.
Sin embargo, las posiciones entre las cámaras y los sindicatos están “muy alejadas”, aseguró una fuente de la Cámara de Industrias (CIU). “Podemos seguir el lineamiento del Ejecutivo y de repente dar algo más”, en referencia a los ajustes y al incremento de beneficios para los trabajadores, pero “las plataformas que están pidiendo son disparatadas”, dijo. “Si calculás la suba salarial más las otras cosas que piden, (la negociación resulta) imposible. Hay espacio (para subir los sueldos) en algunos sectores, puede haber sí, pero en otros no hay nada”, aseguró la fuente.
“Vamos a analizar caso a caso y sector por sector. Más allá de los lineamientos, hay que atender la realidad particular de cada sector”, afirmó Brenta.
Coordinación llamativa
Para Pereira, coordinador del PIT-CNT, si los sectores empresariales no están accionando una política común –que el gobierno interpreta no se esté llevando adelante–, “llama la atención la coordinación a la hora de moverse” que tiene la mayoría. “De 150 subgrupos, apenas acordaron tres”, recordó el dirigente de la central sindical. Esto en referencia a los acuerdos de la limpieza, transporte escolar e instituciones de intermediación financiera.
Pereira enumeró una serie de acciones de las cámaras empresariales como el documento que divulgaron –que llegó a molestar al propio gobierno– y el discurso de la Asociación Rural en el cierre de la Expo Prado cuestionando la flexibilidad laboral. “¿A que sector del agro hoy le va tan mal para que no puede pagarle más de $ 10.000 a un peón rural?”, se preguntó Pereira.
Precisamente, Brenta destacó ayer como un “avance” el hecho de que el grupo de los trabajadores rurales haya decidido “abrir” los distintos subgrupos para iniciar la negociación. Camino que ya transitó otro de los sector trabados, como los metalúrgicos.
En tanto, para el viernes está prevista la firma de los acuerdos de los cementerios privados, estudios contables e informática.
Paro masivo
En medio de las negociaciones, mañana está previsto un paro a nivel nacional convocado por el PIT-CNT que comenzará a las 11 horas con un acto en la explanada de la Intendencia Municipal de Montevideo. Tendrá como plataforma principal, las reivindicaciones en los Consejos de Salarios, la educación y la salud. Se adhieren, aunque no están en conflicto, los taxis y la educación privada.
Por otra parte, el jueves sesionará el Consejo Superior Tripartido, instancia clave entre empresarios, trabajadores y el Ejecutivo para evaluar la marcha de la negociaciones. En sa instancia seguramente se defina una prórroga para tratar de avanzar en el cierre de más subgrupos.
Hay diferencias en postura empresarial
Además de las distancia que existe entre la postura de los empresarios y los sindicatos, el Ministerio de Trabajo encontró un nuevo elemento que “complejiza” más aún más la firma de los convenios salarios en esta ronda de Negociación Colectiva. Según comentó una fuente del Ejecutivo, en el caso de los supermercados hay una “cadena importante” que está dispuesta a atender alguna de las reinvindicaciones de Fuecys, como otorgar partidas elevadas por presentismo. Empero, hay otras firmas del mismo rubro que no acompañan esta iniciativa. Algo similar acontece con los canales de televisión de la capital. Una empresa está bastante alejada de las condiciones que otorgan otras compañías del medio.