El anuncio del presidente José Mujica de aumentar la presión impositiva sobre las tierras de más de 2.000 hectáreas exteriorizó las diferencias que existen en el Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP) entre el titular de la cartera, Tabaré Aguerre (frenteamplista independiente), y su subsecretario, Daniel Garín (Movimiento de Participación Popular).
Aguerre se mostró sorprendido cuando la semana pasada el presidente realizó los anuncios. Aguerre expresó ante varios jerarcas de gobierno su descontento por el hecho de que se enteró de las propuestas tributarias por los medios de comunicación. Dijo que no había sido consultado. También manifestó su rechazo al tema de fondo, el aumento de los tributos al sector agropecuario.
Sin embargo, en declaraciones a El Observador, Garín tuvo otra visión del asunto: la propuesta de Mujica es "un enfoque que viene avanzando desde hace mucho tiempo" y que responde a los lineamientos programáticos y de la plataforma electoral del Frente Amplio (FA) en las elecciones nacionales" de 2009, dijo el subsecretario del MGAP.
Aguerre se había alineado con los integrantes astoristas del Ministerio de Economía, a los que transmitió su malestar la semana pasada y con quien comparte que no se debe gravar la tierra, como aspira el MPP.
Desde el bloque liderado por el vicepresidente Danilo Astori (Asamblea Uruguay), surgió el mensaje hacia el otro bando de que no estarán los votos para cambios impositivos sobre el sector agropecuario.
Pero Garín insiste en que la propuesta de gravar el agro en función de la propiedad de la tierra tiene como un objetivo desestimular la concentración y extranjerización de la tierra. "Esto quiere decir que el gobierno tiene la necesidad de abordar ese enfoque que ha sido un compromiso de campaña (electoral)", explicó el subsecretario del MGAP.
Sin embargo, en su audición del pasado jueves el presidente José Mujica aclaró que el impuesto nada tiene que ver con los asuntos de concentración y extranjerización de la tierra y que eso “es otro tramo de la discusión”.
Garín consideró que el planteo de efectuar ajustes en la tributación del agro, que hizo la semana pasada el presidente Mujica, "es un compromiso electoral" sobre líneas programáticas "que han sido puestas a consideración de la ciudadanía, que fueron un aporte a la toma de decisiones de ciudadanos de apoyar al partido que actualmente forma parte del gobierno. Por lo tanto, ese compromiso hay que honrarlo y continuar trabajando para avanzar en su implementación".
Garín recordó que asistió en octubre a un foro que organizó la Comisión Nacional de Fomento Rural, con el auspicio de FAO, para discutir el tema del valor social de la tierra en el desarrollo agropecuario.
"Ya en aquel momento planteábamos la necesidad de invitar a todos los actores e involucrarnos en lo que entendíamos debía ser una discusión nacional sobre la concentración y extranjerización de la tierra, a la vez que el presidente de la República había pedido a algunos senadores oficialistas que empezaran a trabajar sobre el tema", recordó el subsecretario del MGAP.
"Aspiramos a entrar en una discusión de este asunto lo más amplia posible, pensando en todos los partidos, las organizaciones sociales e incluso todos los ciudadanos que quieran participar de ella", enfatizó el subsecretario del MGAP. Según Garín, se procura que "la importante valorización que ha tenido la tierra pueda contribuir a brindar algunos recursos económicos para el desarrollo de otras inversiones públicas que el país precisa para continuar su desarrollo agropecuario, como son las obras de infraestructura, la educación y tierras para el Instituto Nacional de Colonización (INC), que han sido los puntos que el presidente ha estado planteando como temas centrales ante el nuevo abordaje del tema".
Diferencias de largo aliento
La discrepancia en torno a la propuesta presidencial de un nuevo impuesto al agro no es el primer ni el único desencuentro que han tenido el ministro y viceministro de Ganadería.
En noviembre del año pasado el subsecretario Garín propuso aplicar trabas a la exportación de ganado en pie a Turquía, algo que después negó el ministro Aguerre. En diciembre Garín anunció un paquete de soluciones ante la sequía. Días después el ministro fue enfático: "No vamos a anunciar nada, no porque haya llovido, sino porque las medidas no están definidas". En aquel momento Aguerre le pidió a Garín coordinar los anuncios públicos.
Meses atrás, las discrepancias entre Garín y Aguerre llevaron a que éste último amenazara con renunciar meses atrás. Dado que Mujica es cercano a Aguerre, logró convencerlo de que se quedara y limó las asperezas entre ambos.