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Qué es la lumbalgia, la patología que sufre Tabaré Vázquez

El presidente de la República confesó el miércoles pasado que sufre de lumbalgia desde los 30 años

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14 de septiembre de 2018 a las 05:03

En el 2018 las apariciones en público del presidente Tabaré Vázquez han sido muy pocas. El pasado 25 de agosto decidió no participar del acto por la Declaratoria de la Independencia en Florida por problemas de salud. Sin embargo, este miércoles asistió a la Rural del Prado y confesó que sufre de lumbalgia. “Este problema lo tengo desde que tengo 30 años y lo tienen en general los ciudadanos del mundo. Pagamos un precio muy alto por ser un animal bípedo que caminamos en dos patas”, dijo.

La lumbalgia es el dolor en la zona lumbar o en la parte baja de la columna. Es uno de los dolores más comunes que se expresa en todas las edades, aunque hoy en día han aumentado las consultas en adolescentes y niños, según dijo a El Observador el doctor Oscar Carreras, especialista en traumatología y ortopedia. Carreras explicó que hay varias causas que provocan este dolor como la patología del disco, la degenerativa del disco, la hernia de disco y la patología sólo de las articulaciones posteriores de la columna.

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“En la edad adulta tiene mayor incidencia el canal estrecho artrósico que es el desgaste evolutivo que compromete las vértebras lumbares bajas”, dijo Carreras que esa es una de las causas más frecuentes de dolor en el adulto mayor.

 

 

La lumbalgia puede ser diagnosticada como aguda, subaguda o crónica. Los distintos tipos están relacionados con los tiempos de evolución y no con el aumento del grado del dolor, aclaró Carreras. Se diagnostica como lumbalgia aguda cuando recién comienza el dolor, subaguda cuando se prolonga durante meses y crónica cuando ya pasaron tres meses o más que el paciente está adolorido.

“La gran mayoría de las lumbalgias se catalogan de mecánicas porque son dolores que tienen que ver con hacer un esfuerzo o con estar en una postura que concentra mucha fuerza sobre la zona lumbar”, dijo a El Observador el doctor Juan Lacuague, especialista en fisiatría. Agregó que es común en las personas demasiado sedentarias o con sobrepeso y en personas que tienen una mala postura.

Si es una lumbalgia mecánica con un dolor intenso y agudo, Lacuague recomienda reposo muy breve de uno o dos días. En cuanto se alivia el dolor la persona tiene que comenzar a movilizarse, porque si el reposo es muy extenso el dolor puede perpetuarse y provocar pérdida muscular. También recomienda la utilización de hielo sobre la zona y medicación como antiinflamatorios o analgésicos durante cuatro o cinco días.

Cuando el paciente ya tiene conocimiento de su patología puede prevenir los empujes de dolor, dijo Carreras. Para esto recomienda los cuidados de protección de la columna como no hacer esfuerzo, no hacer viajes largos, no estar mucho tiempo de pie, no hacer actividades físicas deportivas y tener cuidado al realizar las tareas laborales.

Lacuague dijo que la clave fundamental para evitar que la lumbalgia se convierta en una enfermedad crónica es que la persona comience a moverse. Ya sea a través de caminatas o ejercicios específicos para fortalecer los músculos que rodean la columna. La hidroterapia es recomendada para la primera etapa de la lumbalgia porque descarga la columna y permite que la persona se movilice sin dolor.

Si a la persona se le diagnostica lumbalgia crónica, el médico tiene que evaluar qué tipo de actividad puede sostener porque siempre hay algún tipo de ejercicio que se puede hacer. Lacuague recomiendo hacer actividad aeróbica sin impacto, caminar con calzado acolchado que tenga una suela de aire, por ejemplo. “Hay que trabajar con ejercicios específicos para ir fortaleciendo los músculos que están más débiles”, agregó.

El tratamiento de la lumbalgia tiene varias etapas que van avanzando conforme a la respuesta del paciente. Primero hay una etapa de tratamiento médico en la que se utilizan medicamentos y se focaliza en la correcta higiene funcional de la columna, que es la manera correcta de realizar las tareas habituales para evitar más daños. Después hay una etapa de fisioterapia. La etapa de los tratamientos invasivos comienza con los bloqueos o lo que se llama terapia del dolor y la última etapa es la cirugía. “Se llega a la cirugía cuando han fracasado todos los demás tratamientos y el paciente sigue con la limitación funcional y el dolor”, explicó Carreras.

 

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