La ONG Mujeres de Negro pretende que en el marco de la reforma del Código Penal se establezca una norma específica que elimine el beneficio de la extinción de los antecedentes en el caso de los hombres condenados por el delito de lesiones personales en situaciones de violencia doméstica.
El mecanismo de la suspensión condicional de la pena se aplica en casos donde una persona sin antecedentes es condenada por un delito. En tal situación puede pedir que si en el plazo de un año no vuelve a cometer otro ilícito se le elimine ese registro, por lo que vuelve a ser primaria. La abogada Virginia Cáceres, integrante de Mujeres de Negro, planteó que cuando el Parlamento retome en 2016 el análisis de la reforma del Código Penal se debería eliminar ese beneficio en el caso de los hombres condenados por el delito de lesiones personales, en el marco de situaciones constatadas de violencia doméstica.
Cáceres, el exponer ayer en un seminario sobre la reforma del Código Penal organizado por la Unión Europea, la Presidencia de la República y la Cámara de Representantes, dijo que desde el punto de vista de la violencia doméstica la eliminación de los antecedentes "es realmente negativo". La abogada planteó que los antecedentes en caso de violencia doméstica se deberían mantener y ser considerados nuevamente por un juez en el caso de que el implicado vuelva a cometer un delito de ese tipo, pero no si en el futuro es acusado por otro tipo de ilícito.
Indicó que se debería establecer una pena de 10 a 24 años, que con agravantes especiales pueda llegar hasta 28 años en casos en los que, por ejemplo, el delito se cometa por dos o más personas, frente a un familiar de la víctima o en el marco de una relación de confianza, doméstica o de trabajo. Además, se debería llevar a 30 años cuando se cometa con brutal ferocidad, para encubrir otro delito o mediante el pago de un precio para su ejecución.