"Hasta ahora con la información que contamos (la propuesta) habría ya obtenido el 85 por ciento necesario", dijo la ministra de Economía de Argentina, Felisa Miceli.
La propuesta contempla un aumento pequeño pero inmediato del voto de México, Corea del Sur, China y Turquía, los países más infra-representados en los órganos de decisión del Fondo Monetario Internacional (FMI) en relación al peso de sus economías en el mundo.
Según están planteados los parámetros que integrarán la nueva ecuación, los más beneficiados serán Japón, sus vecinos asiáticos y el propio EEUU, aunque Washington ha dicho que renunciará a cualquier aumento del voto por encima del 17,08 por ciento del que dispone actualmente, que le da poder de veto para ciertas decisiones.
Pero Brasil, Argentina, India y Egipto temen lo contrario. Los cuatro países pidieron hoy en un comunicado la suspensión de la votación.
En una rueda de prensa tras una reunión del G-24, un grupo integrado por países en desarrollo, Miceli rechazó los factores que entrarán en la nueva fórmula de distribución del voto, según la propuesta.
La resolución afirma que se debe elevar el peso del Producto Interior Bruto (PIB), estimado en base al tipo de cambio, al tiempo que declara que es "importante" el grado de apertura de la economía.
Además, Mantega explicó en una rueda de prensa que también se debería tener en cuenta el nivel de reservas de divisas, como una medida de la vulnerabilidad del país frente a crisis financieras.
Esas naciones sólo cuentan con un 4,76 por ciento del voto. Si todos los países con losque comparten la representación en el Consejo Ejecutivo del organismo también rechazaran el proyecto, lograrían un 10,1 por ciento del voto, como máximo, con lo que no llegarían al 15 por ciento necesario para detener la resolución.
Sin embargo, Mantega criticó que el proyecto siga adelante en los términos en los que está planteado, sin tener en cuenta la oposición de muchas de las naciones a las que, en teoría, pretende ayudar.
(AFP)