"La mano me duele. Todo el tiempo. Ayer me tuve que infiltrar”, confiesa. Pero ese dolor es incapaz de sacarle la sonrisa de la cara. Ni el brillo de los ojos. Porque una vez que despertó de un infierno, Alfonsina Maldonado tuvo un sueño: montar a caballo el resto de su vida. Y ahora vive para cumplirlo.
Rendirse jamás: la impactante historia de Alfonsina
Alfonsina Maldonado tenía seis meses cuando perdió la mano debido a un incendio que le demandó años de dolorosos tratamientos; pero hoy le sonríe a la vida y se pone metas: ahora va por Rio 2016