Seis de los principales contendientes con aspiraciones para las presidenciales de 2016 se reunieron este fin de semana en Utah para tejer alianzas y evitar una lucha interna descontrolada que les reste posibilidades frente a la principal rival demócrata:
Hillary Clinton.
Con el objetivo de no caer de nuevo en la misma trampa, el que fuera candidato republicano a presidente en las elecciones de 2012, Mitt Romney, invitó este fin de semana en un hotel de montaña de Utah a donantes, estrategas y seis de los 11 principales aspirantes a presidente. El principal ausente a este encuentro privado fue John Ellis Bush –conocido por su acrónimo, Jeb– , quien anunciará hoy su intención de ser el candidato del
Partido Republicano tras cinco meses de campaña de recaudación y formación de su equipo.
Bush se encuentra en Europa, donde ha intentado corregir el rumbo de una campaña que en realidad inició hace cinco meses con la creación de un Comité de Acción Política (PAC), que espera recaudar US$ 100 millones.En una entrevista emitida ayer por la CN
N desde Estonia, Bush quiso distanciarse de los otros 10 aspirantes republicanos, que convierten el proceso de primarias del partido en algo parecido a un juego de malabares.
Bush, que ha tenido una precampaña complicada, con dificultades para rebajar las críticas de las bases más conservadoras, aseguró: "La gente se decide en las últimas semanas de las primarias... tendremos un progreso lento, pero estable".
De familia
El logo de campaña es oficial, el discurso está escrito y el mensaje está esbozado: el republicano Jeb Bush estaba listo ayer, la víspera del lanzamiento formal de su campaña para las primarias republicanas, hacia las presidenciales de 2016.
Su equipo de campaña divulgó su logo, un gran "Jeb!" rojo acompañado del año "2016". Un video elogia las reformas puestas en marcha por Jeb Bush cuando era gobernador de Florida entre 1999 y 2007.
Jeb creció soñando con la Casa Blanca, pero su hermano George W. Bush se le adelantó, resume El País de España.
Aunque el segundo nunca soñó con convertirse en presidente de los Estados Unidos, lo logró antes que su hermano, siete años menor y al terminar su mandato dejó tras de sí una de las peores crisis económicas en décadas y la guerra contra Irak.
Distanciarse de la gestión del anterior presidente, y recaudar el dinero que requiere una campaña estadounidense han sido otros de los más importante desafíos para el exgobernador de Florida hasta la fecha.
Bush ha cambiado a su director de campaña antes de comenzarla oficialmente para encauzar su estrategia y, pese a su condición inicial de favorito, está técnicamente empatado con el senador
Marco Rubio y el gobernador de Wisconsin, Scott Walker.
Encuestas
Walker, pero sobre todo Rubio –que ha visto una mejora en las encuestas–, se dejaron querer este fin de semana por los grandes donantes de los republicanos invitados a Deer Valley (Utah) por Romney, que quiere ser el padrino de un candidato que ilusione tanto a las bases como al electorado de las generales y no se agote en luchas internas.
Rubio, que en algunos círculos suena como compañero de fórmula de Walker, goza de una renovada popularidad entre los conservadores tras rebatir con pruebas un artículo de
The New York Times que exponía gastos estrafalarios y malas decisiones financieras.
La media de encuestas que realiza la web de análisis electoral RealClearPolitics sitúa a Bush, Walker y Rubio en la horquilla del 10% al 11%, con ventaja clara sobre otros rivales, pero con un apoyo mucho más repartido que el de la aspirante a la nominación demócrata Hillary Clinton, líder indiscutible de su partido con un 59%.
Según la web especializada Politico, los donantes republicanos, con el magnate de los casinos Sheldon Adelson –que donó más de US$ 100 millones en 2012– a la cabeza, buscan una apuesta segura que pueda hacer frente a Hillary Clinton. El dinero es una de las mejores medidas de las posibilidades presidenciales en Estados Unidos y, pese a llevar clara ventaja, Bush parece tener dificultades para conseguir la cota de los US$ 100 millones propuesta para este mes, según el diario
The Washington Post.
Las primarias comenzarán a principios del año próximo, pero el primer debate entre republicanos televisado tendrá lugar el 6 de agosto en la cadena conservadora Fox News y será la hora de la verdad. En el retiro de montaña de Utah, el excandidato presidencial de 2008 y senador John McCain criticó las normas de los debates elaboradas por el Partido Republicano, pensadas para reducir el número de intervinientes y apariciones y permitir así un menor desgaste de los favoritos en el proceso de primarias.
Hilary Clinton apeló a la clase media
Hilary Clinton lanza campaña
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AFP PHOTO / TIMOTHY A. CLARY
En el primer gran discurso de su campaña a la Casa Blanca, Hillary Clinton se presentó este sábado en un parque de la isla de Roosevelt, en Nueva York, como una defensora de la clase media y prometió terminar con las ventajas para los más ricos que han disparado las desigualdades en el país.
Este es el estado que eligió a Clinton senadora, donde reside y una de las mejores muestras de las desigualdades que afectan a Estados Unidos, con Wall Street y grandes fortunas compartiendo espacio con los más desfavorecidos.En ese problema se centró buena parte del discurso de Clinton, que dijo presentarse para garantizar que la economía funcione "para todos" y no sólo para los ricos.
Fuera de la economía, Clinton se presentó ante el electorado como una gran defensora de la mujer, de los homosexuales y de los inmigrantes indocumentados, para quienes pidió una camino hacia la ciudadanía y no un "estatus de segunda clase". (EFE)