Para Cartagena, el caso "está muy enlentecido", en comparación con otros casos de violencia conocidos públicamente. "Llevamos esperando casi 45 días desde que sucedió el hecho de violencia", indicó.
Lea también: Murro dijo que la inspección por el caso del peón detectó irregularidades laborales y sanitarias
Hugo Antonio Leites de Iglesia, de 53 años, trabajaba en la estancia Flor de Ceibo, a 45 kilómetros de Salto, desde hace nueve meses. Según sus declaraciones, realizaba jornadas de entre 12 y 14 horas, pero solo cobraba por ocho horas, y por esta razón, le había planteado al capataz que estaba trabajando mucho, según comentó el abogado.
El pasado 18 de setiembre, según relató tanto el peón como su abogado, cuando estaban terminando la jornada laboral, Leites volvió a mencionar el tema y, mientras cerraba una portera, el capataz lo atacó con el rebenque yos golpes le generaron heridas en la espalda, la cara y la fractura de una costilla.
El peón también denunció la omisión de asistencia por parte del capataz y del dueño de la estancia, porque esa noche el hombre no recibió ningún tipo de cuidado y se fue a dormir a la estancia de un vecino. Recién al otro día, viajó a Salto, donde visitó a un médico y presentó la denuncia ante la seccional policial.
Sin embargo, la versión del capataz difiere de la del peón acerca de la pelea. Luego de un intento de acuerdo que no prosperó entre Leites y el dueño de la estancia en el Ministerio de Trabajo el pasado 9 de octubre, se efectúo la demanda laboral.
El reclamo del peón corresponde a unos $ 895 mil pesos por horas extras, el despido, la licencia, el salario vacacional, una multa legal, y daños y perjuicios. Cartagena dijo que la empresa ofreció $ 23.800 porque no reconoce el despido ni las horas extras. En este momento Leites está desempleado.