2 de julio de 2014 17:29 hs

A pesar de la desaceleración de las economías emergentes y de la región en particular, las autoridades y los técnicos del banco Santander en Madrid ven un paréntesis y no un parate en el buen desempeño de América Latina en materia de crecimiento económico. Tanto la desactivación de las políticas de estímulo en EEUU como el actual estancamiento económico de Brasil y el problema de Argentina con los juicios sobre la deuda sin pagar, son vistos por el banco español como contratiempos que tienen un final a la vista. El panorama es, por lo tanto, más optimista que hace tan solo unos meses y mucho más predecible.

A pocos kilómetros al oeste de Madrid se encuentra la ciudad financiera del Grupo Santander. Allí tuvo lugar ayer la primera jornada del XIII Encuentro Santander América Latina, donde los principales ejecutivos del banco español y de sus filiales de la región se dieron cita con empresarios, expertos y periodistas del mundo entero.

Para Uruguay, los técnicos del grupo prevén un crecimiento de la economía para este año de 2,5%, con una fuerte desaceleración respecto a la expansión de 4,4% del año pasado. Para el próximo año, esperan un empuje algo mayor, de 2,9%.

Más noticias
Pero esa desaceleración de la economía no va de la mano de un freno en el crédito. Según dijo el country head para Uruguay de Santander, Juan Carlos Chomali, las operaciones del banco van “por una buena senda de crecimiento, con tasas de dos dígitos”. El ejecutivo aseguró que la situación argentina no representa un riesgo desde la perspectiva del banco en el mercado uruguayo.

Ni siquiera el diferendo de Argentina con los fondos de inversión por los bonos en default es visto como una amenaza. El presidente de Santander Río de Argentina, Enrique Cristofani, manifestó las expectativas del banco al respecto. “Esperamos que con los holdouts se alcance una solución negociada”, dijo. De esa manera, el país podría en el mediano plazo volver a acceder a los mercados de capitales, sacando rédito de las gestiones del gobierno para recuperar la gracia de los inversores.

Si bien las perspectivas del banco son de una caída de la actividad en el vecino país de 0,5% para este año, para 2015 esperan “un piso de crecimiento de 1,5%”, según Cristofani. A ese comentario del ejecutivo argentino, el consejero delegado del Grupo Santander, Javier Marín, agregó: “Si (los argentinos) son capaces de acelerar la vuelta al mercado internacional y la credibilidad del mercado exterior, Argentina tiene todos los mimbres para crecer no a estas tasas, sino a tasas muy superiores”.

Mejora del panorama

No solo Argentina queda por fuera del radar de peligro para el Grupo Santander. “Si vemos la foto de conjunto, los riesgos para la economía mundial se han reducido a lo largo de este año”, dijo la economista Alejandra Kindelán, subdirectora general del servicio de estudios y políticas públicas del banco español.

Sin embargo, “para que las economías de la región puedan aprovechar este nuevo ciclo de la economía mundial, hacen falta reformas”, advirtió. La buena noticia es que “la mayoría de los países han anunciado reformas importantes y necesarias, lo que va a ayudar a que las economías de la región retomen tasas de crecimiento más altas”.

Tal es el caso de Brasil. Si bien la perspectiva del banco español es que el gigante latinoamericano enfrente “dos años de crecimiento muy moderado”, en línea con la tendencia al estancamiento que vino mostrando en los últimos tiempos, el magro desempeño no se prolongará definitivamente.

Brasil “ha tenido un paréntesis en el crecimiento”, pero un paréntesis “bueno y necesario” de cara al futuro. “Brasil tiene instituciones muy sólidas, margen de maniobra para gestionar los retos presentes y un diagnóstico de los retos por asumir”, resaltó. Esas reformas permitirán ampliar la capacidad instalada a través de mejor infraestructura y una mayor productividad. “Gane quien gane” las elecciones del año que viene, “Brasil acometerá las reformas que tiene que acometer”, enfatizó.

Si bien China va a dejar de ser el motor del crecimiento, “tampoco va a ser un lastre para la economía mundial”. El reto de la segunda economía mundial es reorientar su crecimiento desde la inversión al consumo. Aún así, difícilmente sea una fuente de malas noticias, según la economista.

En tanto, con una salida ordenada de la crisis tanto por parte de EEUU como de Europa, y perspectivas de consolidación del crecimiento, no solo la economía real del mundo se verá recompensada, también los mercados financieros. “La suba de tasas de interés en EEUU se dará recién a mediados del año próximo y será una suba muy gradual”, señaló. De ese modo, no se convertirá en un factor que complique el acceso al crédito a los países emergentes ni, mucho menos, que genere volatilidad en el tipo de cambio como la registrada en la primera mitad del año.

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos