"Tenía una facilidad bárbara en baby fútbol para sacarse tres o cuatro jugadores de arriba como si nada. Los padres de otras categoría se quedaban a verlo, porque tenía habilidad y técnica increíble” (Daniel “Pato” López, captador de Nacional)
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El Pato Daniel López, que desde hace 21 años busca talentos para Nacional, siempre cuenta que hubo dos jugadores que lo deslumbraron en baby fútbol (¡dos en dos décadas!): Rodrigo Amaral y Santiago Rodríguez. Sobre el primero, su historia –trágica y sufrida en el fútbol, por su talento natural y el entorno voraz del fútbol– es conocida; la del segundo se empezó a descubrir este mes, cuando el argentino Eduardo Domínguez lo ascendió al plantel principal y terminó de ingresar en la órbita de las estrellas (fugaces o permanentes, eso lo determinará el tiempo), luego que el domingo se llevó los aplausos en el clásico en el que los tricolores le ganaron el título de la Supercopa a Peñarol.
Santiago Rodríguez, el pibe afable que cuando pisa una cancha se transforma en Suárez
Para su captador fue una de las dos joyas que descubrió en 20 años; lo definen valiente y guapo, y con el carácter de Luis