Arreglar licencias y posponer estudios cuesta. Pero se puede transar. Ahora, aportar fuertes cifras en dólares cada vez que se sale a defender a la camiseta uruguaya es una carga que se vuelve insoportable con el tiempo.
Ser celeste cuesta caro
Cada jugador de las selecciones uruguayas pone US$ 950 para viajar y jugar la Panam Challenge en Río de Janeiro