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Sobre lo negro y blanco del camino

El Torneo Continental de América de ajedrez se disputó en Montevideo con la participación de 26 grandes maestros

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09 de junio de 2018 a las 05:00

Aunque parezca mentira, se juega a otras cosas en este junio, que no son fútbol. Las finales de la liga de básquetbol más importante del mundo, en Estados Unidos, o el torneo de tenis Roland Garros, en Francia, por ejemplo.

Incluso en Uruguay, donde todos palpitan las alternativas de la selección uruguaya de fútbol, y se pasan piezas documentales sobre la niñez de los jugadores y se sigue la evolución de la salud de los jugadores rivales, también se juega a otra cosa: al ajedrez.

Se disputa entre el 1º y el 10 de junio en el hotel Regency Way, de Montevideo, el Torneo Continental de América, con los mejores jugadores del continente, incluyendo más de 20 grandes maestros, la máxima categoría en el mundo del ajedrez.

Es una ocasión muy especial para los amantes del ajedrez en lo local. No se juega por estos lares ningún torneo parecido. Uno de los participantes, Samuel Shankland, es el campeón de Estados Unidos, donde enfrentó a Fabio Caruana, quien retará en noviembre a Magnus Carlsen, el campeón del mundo.

Shankland es el favorito a ganar el torneo, mientras escribo esta columna días antes de su finalización, pero hay otros incentivos, ya que el torneo clasifica a cuatro jugadores para la próxima Copa del Mundo de Ajedrez.

Es una ocasión muy especial para los amantes del ajedrez en lo local. No se juega por estos lares ningún torneo parecido

El torneo es abierto; vale decir que se pudo anotar cualquier jugador de cualquier país de las Américas. Entre los uruguayos mejor ranqueados están el gran maestro Andrés Rodríguez Vila y el maestro internacional Bernardo Roselli, pero hay varios uruguayos más, de diferente categoría, que han decidido medirse con los mejores de América.

Entre ellos, Sofía Podestá, quien tiene una corta pero prometedora carrera. A los 10 años de edad, Sofía es capaz de concentrarse durante las cuatro o cinco horas que puede durar la partida y hacerles frente a rivales complicados.

Hablé con ella cuando acababa de ganarle a un adversario que tenía unos 500 puntos más de ELO que ella. El ELO es el puntaje que establece el ranking de jugadores de ajedrez en el mundo.

El torneo se juega a 11 rondas, en sistema suizo, lo que significa que juegan entre sí los que tienen puntaje similar, de tal manera que a cada partida ganada toca un rival mejor, y a medida que transcurren los días se transforma en algo así como varios campeonatos de diferentes categorías.

Sofía venía de cuatro derrotas y una tablas (empate) hasta que triunfó en una batalla ardua en su sexto intento.

El clima durante el torneo es de gran camaradería y son varios los jugadores que después de terminar la partida salen del salón para analizarla en un salón contiguo. Si la partida fue tablas, cada uno se pone a ver qué pudo haber hecho para ganarla. En ese momento, revelan todos los secretos: qué pensaron cuando hicieron tal o cual jugada, qué error les parece que cometió su rival en qué momento.

Hay diferentes maneras de reaccionar ante los resultados, claro está. Shankland se molestó bastante cuando hizo sus primeras tablas y salió de escena rápidamente, en tanto que Roselli perdió en la sexta ronda y salió de muy buen humor, reflexionando sobre las razones de su derrota, en una posición en la que obtuvo dos peones de ventaja en la apertura, a cambio de una posición muy agresiva para su rival.

El miércoles 6 hubo día libre y para descansar se hizo un torneo de partidas rápidas. Las normales son a 90 minutos las primeras 40 jugadas y 30 minutos más para el resto de la partida, con un incremento de 30 segundos en el reloj por cada jugada. Las rápidas son a 3 minutos toda la partida, con un incremento de 2 segundos por jugada.

A ese tipo de ajedrez se le llama ping-pong, de manera coloquial, y es una manera de tomárselo a la ligera, aunque los grandes maestros suelen ganar también en esa modalidad. Yo me presenté al torneo ping-pong, así que tengo que terminar la columna, porque es esta noche.

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