En 1977 Gabriel Cynowicz y Jorge Bejar compraron una zapatería de barrio ubicada en Rivera y Soca: Stadium. Adquirían zapatos en plaza pero como no tenían dinero para invertir, usaban cajas vacías para dar la sensación de abundancia en materia de mercadería. Lejos de ese humilde comienzo, hoy la empresa –que sigue siendo familiar– cuenta con 27 locales repartidos en Montevideo, Canelones, Maldonado, Soriano, Salto, Rivera y Tacuarembó.
Pero no conformes con esto, Stadium está en pleno plan de expansión. Los próximos pasos son la apertura de una nueva casa en las Piedras y otra en el Cerro.
Según contó el gerente comercial de Stadium Daniel Cynowicz a Café & Negocios este plan persigue el objetivo de “ser los número uno del mercado”. El local del Cerro fue a solicitud de sus clientes. Ubicado en la calle Carlos María Ramírez, abrirá en diciembre y tendrá 500 metros cuadrados disponibles para que los clientes puedan moverse libremente.
“Stadium es una marca que se caracteriza por venderle a todo el público y allí viven muchos de nuestros clientes; por eso la idea era acercarnos a ellos. Fue un proyecto que se fue dejando para atrás pero finalmente vamos a estar allí ”, contó Cynowicz.
Las Piedras, barrio donde la marca ya tenía una tienda, será el segundo destino de expansión. La sucursal pedrense también tendrá una superficie de 500 metros cuadrados: la idea de poner un segundo local apunta a “mejorar la experiencia de compra”.
Cada uno de estos locales nuevos dará trabajo a 25 personas, que se sumarán a la plantilla de 400 personas que ya tiene la empresa.
Pero lejos de pensar que llegaron a su techo, entre los planes también está desembarcar en Paraguay el año que viene con una tienda de Stadium y otra de la marca Clarks.
La estabilidad de ese mercado y su gran población es lo que motivó a la empresa a poner el ojo en ese país.
“Tenemos posibilidades logísticas de llegar a Paraguay, además hay mucha gente joven y creemos que nuestro producto se puede adaptar a esa población”, admitió Cynowicz.
Pisada inglesa en Uruguay
La reconocida marca de zapatos inglesa Clarks –que fue creada en 1825 en el pueblo inglés Street– desembarcó en Uruguay en 2012 de la mano de Stadium. Hace pocos días la apuesta se redobló al inaugurar un local propio de la marca en el primer nivel de Montevideo Shopping, con una propuesta de calzado femenino y masculino.
Según contó Cynowicz, veían que en el mercado no había “buenos zapatos” de hombre. Con esto se refiere a un zapato que además de diseño tenga tecnología para que sea confortable, un calzado “cómodo y lindo”. Por eso para el empresario, Clarks llegó para ocupar un nicho de mercado que estaba “desatendido” hasta el momento.
En la tienda se pueden encontrar 250 modelos distintos de hombre y otros 250 de mujer, y la idea es a futuro traer una línea para niños.Fabricados en cuero en las distintas fábricas que Clarks tiene alrededor del mundo, un par de zapatos de mujer puede costar desde $ 1.800 mientras de hombre se pueden encontrar desde $ 2.000.
“Cuando la traíamos en Stadium mostrábamos un espectro muy chico de lo que es la marca, por eso decidimos abrir un local solo para ella”, contó. La experiencia desde la apertura de la tienda –que se concretó el 5 de setiembre– mostró que el público es muy variado: gente que busca un calzado cómo para trabajar parado todo el día, jóvenes buscando sandalias para salir a bailar y personas que han viajado y por tanto ya conocen la marca.
Un cliente más exigente
La bonanza económica por la que ha atravesado el país en los últimos años dio lugar a nuevas características que se notan cada vez que un cliente pisa una de las tiendas de Stadium buscando un producto.
Mientras en épocas de crisis los calzados más buscados eran los económicos, actualmente el precio no es un factor de preocupación para el comprador. “La gente sabe lo que está comprando, si es un zapato chino tiene claro el tiempo que le va a durar y lo distingue frente a uno de cuero”, explicó Cynowicz.
El gerente comercial de Stadium también destacó que el uso de internet ha permitido que los clientes se informen más, por lo que no alcanza actualmente con “venderles un par de zapatos” sino que hay que dar una “buena experiencia de compra”, donde el consumidor sienta que “está pagando por lo que quiere comprar”, concluyó.