El flamante ministro de Turismo, Tabaré Viera, apenas tuvo respiro en sus primeros días. Al exsenador de Batllistas, designado a raíz de la renuncia de Germán Cardoso, le tocó afrontar en su primera semana la coordinación de la gradual reapertura de fronteras, tan anhelada por el rubro turístico, y por eso dedicó el comienzo de su gestión a reunirse con operadores privados y con los responsables de las políticas de turismo de las 19 intendencias del país.
Pero en paralelo, el nuevo jerarca se encontró con una estructura ministerial con distorsiones, y marcó desde el vamos su propia impronta en contraste a decisiones que había tomado su antecesor en el cargo, según contaron a El Observador diversas fuentes de gobierno.
Desde el principio, Viera dejó claro que priorizará el organigrama del ministerio y respetará las competencias de cada unidad ejecutora, una decisión que desanda el camino trazado por Cardoso, que había conformado una mesa chica de gestión con asesores directos, en buena parte debido a las diferencias que mantenía con el director nacional de Turismo, Martín Pérez Banchero, y que culminaron en un enfrentamiento público entre ambos.
En el marco de las disputas con Pérez Banchero, al que acusaron de "inoperante" y de haber "dormido" un centenar de expedientes, tanto Cardoso como el subsecretario Remo Monzeglio instauraron un equipo de coordinación entre las distintas dependencias del ministerio, bajo el argumento de que no se estaban cumpliendo con las competencias de la Dirección Nacional de Turismo.
Ese equipo, integrado por Óscar Iroldi como "coordinador técnico" y por Daniel Reta como adscripto del ministro, despertó críticas entre los funcionarios de carrera, que denunciaron una especie de "estructura paralela" que desplazaba a la Dirección Nacional.
Entre sus primeras decisiones al frente del ministerio, Viera resolvió no renovar el contrato a Reta –que cayó con la renuncia de Cardoso–, a la vez que definió que Iroldi seguirá como asesor del subsecretario Monzeglio, pero no estará a cargo de la coordinación entre las dependencias del ministerio.
"El coordinador va a ser el ministro", dijo una de las fuentes.
Reta, que ya no forma parte del ministerio, fue además quien acercó a Cardoso la oferta de de Netcom (Satenil S.A.) para la publicidad en la vía pública, que luego derivó en los desencuentros con Pérez Banchero y el posterior recambio ministerial.
Consultado por El Observador este miércoles por la noche, Viera argumentó que los cambios responden simplemente a que el ministro entrante designa sus propios asesores y adscriptos.
Ante la pregunta sobre la "estructura paralela" que denunciaban los funcionarios, y que por la vía de los hechos se desarmó con su llegada al ministerio, Viera señaló: "No voy a opinar sobre desavenencias del pasado. Cada uno tiene su estilo. Yo vengo con mi trabajo y mi experiencia de gestión, para trabajar en equipo. El único foco está en la apertura de fronteras y la temporada turística".
El ministro negó a su vez haber realizado comentarios sobre cierto "desorden" en el organigrama del ministerio, como relataron fuentes de gobierno.
Entre los consultados por El Observador señalaron que las disputas entre la cúpula ministerial y el director Nacional de Turismo generaban "distorsiones" en los trámites administrativos y quitaban fluidez a la gestión.
Pérez Banchero declaró al semanario Búsqueda que esa oficina de coordinación integrada por asesores directos desvirtuó "muchísimo el funcionamiento" interno porque cumplía funciones que le correspondían a la dirección nacional. Por su parte, tanto Cardoso como Monzeglio han argumentado que la instauración de ese equipo respondió a la falta de trabajo del director nacional. "Fue realmente una odisea trabajar con él, al punto de que hubo que poner a dos personas para hacer el trabajo que él no hacía. No ejecutaba los expedientes, llegaba a haber una cantidad atrasados porque él se negaba a firmarlos, pero no porque tuviera que estar firmando una cosa que fuera ilegal, sino que tenía una forma de ser que se empacaba", expresó el subsecretario.
Luego de una serie de diferencias en procedimientos de contrataciones directas de publicidad, Cardoso cesó a Pérez Banchero, que salió al cruce del ministro en declaraciones al semanario Búsqueda. Pérez Banchero fue reemplazado por Roque Baudean, exdirector de Turismo de Colonia, y designado en acuerdo entre Cardoso y Monzeglio con el presidente Luis Lacalle Pou, días antes de la renuncia del ministro.
Baudean fue luego ratificado en su cargo por Viera, quien prevé devolverle a la dirección Nacional de Turismo el papel protagónico que perdió debido a las desavenencias entre los anteriores jerarcas.