En setiembre de 2015, Patricia Román, Marie France Bourgeois, Carolina de León y Pelayo Soria se encontraban en una situación similar de sus vidas. Trabajaban de forma independiente y tenían ganas de emprender en algo totalmente nuevo.
Todos provenían del rubro de la comunicación y la publicidad: Román y Burgeois son socias en otro emprendimiento, la agencia de comunicación Caracola, y han trabajado con Soria y de León en diferentes proyectos.
"Nos juntamos para ver qué podíamos hacer. Era algo extra, nadie quería dejar su trabajo y tampoco lo hicimos. Buscábamos una "zanahoria" que perseguir", señaló Román, exdirectora de cuentas de la agencia Ginkgo.
En esa charla de 2015, en la casa de Burgeois, por su vinculo profesional y por situaciones personales que habían pasado, analizaron la campaña de Unicef, lanzada en 2013, denominada "Amamantar es dar lo mejor de vos", con Natalia Oreiro como cara visible.
Les resultaba atractivo el buscar la forma de promover las salas de lactancia en las
empresas y decidieron comenzar a investigar sobre el tema. Según Burgeois, exgerenta del Interactive Advertising Bureau (IAB), tenían la formación necesaria para saber cómo investigar y analizar la temática. "Nos tomamos mucho tiempo para analizar al público." destacó Burgeois.
"La idea es ser más que un servicio de venta o alquiler, es apoyar a la madre que pasa por ese momento" Marie France Bourgeois, socia fundadora de Tatami
En 2016 mantuvieron una reunión con el Ministerio de Salud Pública, en la que se les confirmó que iban a ser obligatorios ciertos requisitos, según la ley que se estaba redactando, y trabajaron en el prototipo para ajustar detalles.
Este año consiguieron el apoyo de Sinergia Tech, como institución patrocinadora, y presentaron su proyecto ante la Agencia Nacional de Desarrollo (
ANDE). Cuando, en el pasado mes de setiembre, se promulga la ley 19.530 de obligatoriedad de salas de lactancia en las empresas,
Tatami ya contaba con el prototipo armado y había obtenido capital semilla de ANDE.