El tercer vértice es el de los consumidores y para ellos la pérdida de ese cliente para colocar ganado en pie no generará impacto. Difícilmente un eventual menor costo de la hacienda para la industria se traslade a los precios de la carne en las carnicerías y en las grandes superficies.
Turquía dejó de emitir permisos de importación
La noticia surgió el lunes 24, cuando Rodrigo González, presidente de la Unión de Exportadores de Ganado en Pie (UEGP), en su cuenta de la red social Twitter, informó que Turquía dejó de emitir permisos de importación de ganado por exceso de carne.
González, en el programa Valor Agregado de radio Carve, explicó que “realmente es muy difícil” determinar cuándo se podrían rehabilitar las colocaciones en el mercado turco.
Agregó que las colocaciones correspondientes a permisos dados hasta ahora, es decir a negocios ya concertados, podrán resolverse no más allá de febrero de 2019.
“Aparentemente, después de fin de año se pondrían nuevas reglas para dicha importación y estamos esperando si ellos (los operadores turcos) dicen algo concreto”, señaló.
En tanto, admitió que se venía advirtiendo que el mercado estaba con complicaciones desde hace mucho tiempo, porque para el productor turco hoy “no es negocio” realizar importaciones de ganado.
Recordó que la devaluación de la lira que tuvo el país meses atrás fue un factor que desbalanceó a todo el mercado.
Luego “el ministro turco” –dijo González sin mencionarlo– realizó, a su entender, “un estrago enorme” en el mercado ganadero a través de la importación de miles de toneladas de carne y de cerca de un millón de cabezas de animales en pie desde diversas partes del mundo.
Uruguay, en ese marco, participó durante 2018 con casi 400 mil cabezas y Brasil con 800 mil, aproximadamente.
“Si sos productor turco no cierra el número; no cierra por ningún lado. Esto ya pasa desde algunos meses, cuando el nuevo ministro, al tomar el comando, empezó a ver la situación real de las empresas turcas que no quieren comprar ganado. Hoy en día se da entrada al frigorífico para animales que están prontos para faena a fines de febrero y marzo. Realmente ahora sí se complicó un poco más”, dijo González.
ARU: Suspensión podría tener una incidencia menor
Gabriel Capurro, presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), explicó a El Observador que la suspensión es transitoria y, como tal, podría tener una incidencia menor en el mercado, “porque hay demanda, porque la situación forrajera es buena y porque el stock vacuno está cayendo”, indicó.
“Habrá que esperar para ver cómo termina la historia y cuánto demora la transitoriedad”, explicó.
Precisamente, a nivel de los productores de ganado lo que más preocupa es esa incertidumbre sobre por cuánto tiempo se extenderá la medida.
FR: No es un drama ni es nada nuevo
Por su parte, Miguel Sanguinetti, presidente de la Federación Rural, aseguró que “sin duda no es una buena noticia, pero tampoco vamos a decir que es un drama”.
“El mercado de Turquía es esto, se cierra, no dan los permisos para comprar... desde que está abierto el mercado ha pasado esto continuamente y la exportación en pie ha seguido. Indudablemente que va a tener un impacto”, determinó.
Para Sanguinetti, Uruguay atraviesa climáticamente un buen momento, con buenas pasturas y un stock ganadero que ha bajado en cantidad de novillos. Es decir, internamente se van a demandar los terneros y a buenos precios, reflexionó.
Sin embargo, “lo que uno más quisiera es que el mercado de Turquía esté habilitado nuevamente cuanto antes”, expresó.
“Hay un tema que es importante y que le pasa a los teneros, a la carne y a todos los productos uruguayos que es competir con Brasil y con Argentina. Ambos países, con sus respectivas devaluaciones, tienen el precio del ternero muy por debajo del de Uruguay. Creo que es un tema importante porque Uruguay está bastante desfasado con el mundo”, señaló Sanguinetti a El Observador.
Los consumidores y el mercado interno
Hebert Falero, presidente de la Unión de Vendedores de Carne, consultado sobre esta situación, dijo que en ocasiones anteriores –cuando se ha interrumpido la exportación en pie– el precio de la carne “se ha mantenido”.
“Para nada se ha visto afectado el precio, se ha mantenido. No ha bajado ni ha subido, tampoco hemos tenido grandes subas durante la poszafra. En la región había carne muy barata y trajeron mucha carne paraguaya y brasilera”, explicó.
Desde su sector, remarcó, “se hincha” por el libre mercado, aunque desde un punto de vista más logístico no les convendría que se exporte ganado en pie, porque para el mercado interno “eso no es bueno”.
“Es una parte de la cadena que no manejamos, pero de cualquier manera era la herramienta que tenían los productores para defender el precio. Estamos de acuerdo con que se exporte en pie, con que se importe carne, pero también es mano de obra que el país deja atrás”, reflexionó a El Observador.
Un mercado inestable
Víctor Montasser, gerente de Gladenur –una de las principales firmas exportadoras de ganado en pie–, señaló en Tiempo de Cambio de radio Rural que las causas de la suspensión de Turquía son varias, entre las que resaltan la devaluación de la lira, el sobre stock y el precio de la carne que comenzó a bajar en ese país.
“Por ahora no va a haber nuevas compras. Necesitamos esperar unos meses, pero no hay certeza por el tiempo”, dijo.
Montasser hizo referencia a la experiencia que tiene la empresa con Turquía y asegura que es un mercado inestable, por lo que es mejor esperar. De hecho, mencionó que dentro de un mes las cosas podrían estar más claras.
El domingo 23 de diciembre, un día antes de conocerse esta decisión turca, Gladenur envió un barco con 23.000 cabezas en pie con destino a ese mercado.
Crecimiento explosivo
Datos aportados por la Dirección Nacional de Aduanas establecen que la exportación de ganado en pie ha ido creciendo, medida en dólares, a pasos agigantados. En 2015 ingresaron al país US$ 92,7 millones por concepto de exportación de vacunos en pie; en 2016, US$ 160,6 millones; en 2017, US$ 196,6 millones; y en lo que va de 2018, US$ 224,8 millones. En ese marco, Turquía siempre lideró entre los mercados demandantes. Incluso, este año, su participación ronda el 90%.