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Un barrio tranquilo sacudido por un recreo que se tornó violento

El fiscal Juan Gómez pidió procesamiento con prisión de la madre que golpeó a una maestra

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01 de septiembre de 2017 a las 05:00

La Escuela 251 "Gral Fructuoso Rivera" está ubicada dentro del complejo habitacional Millán-Lecocq, donde viven alrededor de 5.000 personas que comparten cinco calles dentro del recinto. Está situada en Conciliación, un "barrio tranquilo de gente trabajadora". Este jueves, algo pasadas las 15.00 horas, en lugar de poder divisarse ruidosos niños jugando de túnica blanca y moña azul, tras las rejas que delimitan al centro educativo se veía quietud y había silencio. Unos minutos más tarde, una auxiliar de servicio se convertía en una de las singulares presencias de ese lado de la reja; se negaba a hablar, aunque lamentaba lo sucedido. Del otro lado, unos pocos padres y hasta abuelos aprovechaban del sol invernal para disfrutar junto a sus niños de los juegos que hay enfrente a la escuela.

Veinticuatro horas antes la madre de un alumno había agredido en el horario de recreo y ante 250 alumnos a una maestra y a la directora del centro. Esto provocó que Ademu Montevideo resolviera realizar un paro de 24 horas este jueves, como lo hace cada vez que suceden hechos de este tipo. Es la cuarta vez en lo que va del año que una maestra es agredida.

El episodio comenzó cuando la directora del centro citó a la mujer porque no había ido a ninguna de las reuniones a las que estuvo convocada por sus hijos. En la reunión la directora manifestó que notaba que su hijo mayor estaba "descuidado" y que se lo había visto en la calle en horas inapropiadas. Varios vecinos de la zona confirmaron a El Observador la apreciación de los docentes. Algunos relataron que muchas veces se podía ver al niño en altas horas de la noche cargando con bidones de seis litros en búsqueda de agua, ante el corte del servicio en su domicilio.

Según el dictamen del fiscal Juan Gómez, no "se admite la aplicación de medidas" que sustituyan la prisión preventiva para la madre golpeadora porque más de 250 niños fueron testigos de "desbordes de violencia verbal y física". Gómez indicó en su solicitud de procesamiento que esos golpes e insultos se repitieron en momentos diferentes, en un corto lapso y contra personas diferentes. "La prisión preventiva no se justifica por la alarma pública, sino por las características de la agresión, por la cercanía del domicilio de la indagada a la escuela, y por el temor manifestado por las víctimas que merecen la debida protección del sistema judicial", argumentó.

Gómez sostuvo que, al iniciar su retirada de la dirección en busca de dos de sus hijos, la mujer fue seguida por la maestra que le pedía que se calmara porque en ese momento alrededor de 250 niños se encontraban en el recreo. La mujer continuó insultando a tal punto que se llevó por delante a algunos de los pequeños mientras procuraba encontrar a sus hijos. Cuando finalmente los ubicó, sus hijos lloraban y la maestra intervino. Fue en ese momento que comenzó a agredirla, le pegó una patada a la altura del abdomen, le hizo perder el equilibrio y le dio varios manotazos en la cara. Eso motivó que muchos de los niños que se hallaban en el recreo, junto a otras maestras, intentaran sacarla de encima de la docente. Minutos después, la mujer volvió para atacar a la directora del centro educativo, luego de trepar por las rejas del lugar.

Posteriormente a que la mujer fuese detenida, su hijo de 11 años volvió a su casa y se encontró con la puerta cerrada. Golpeó pero la pareja de su madre no le quiso abrir. Volvió llorando a la escuela, donde se encontraba un equipo de la Comunidad Educativa Segura del Ministerio del Interior que decidió que una mujer policía lo acompañara de nuevo a su casa y convenció a la pareja de la madre de que abriera la puerta.

Falta de sorpresa

En tanto, en el barrio los vecinos opinaron bajo varios denominadores comunes: rechazo a lo ocurrido, apoyo a los maestros y falta de sorpresa ante la protagonista de la agresión. Coinciden en que es una buena escuela y los docentes son excelentes. Cuentan que la mujer por la que el fiscal Gómez solicitó el procesamiento con prisión por dos delitos de lesiones personales intencionales en reiteración real, ya había tenido episodios de violencia con otra vecina en particular.

"El que vive acá sabe cual es el tema con esa señora. Su situación de vida es totalmente distinta a casi toda la gente que vive acá. Son personas sin hábitos de buenas costumbres", comentó uno de los comerciantes de la zona. A su vez, tanto el fiscal como vecinos de la comunidad coincidieron en señalar la situación de vulnerabilidad del núcleo familiar con respecto a los seis hijos de la mujer.

Finalmente, aunque la mayoría prefirió no explayarse demasiado, desde lo alto de un segundo piso enfrente a la escuela, una vecina se limitó únicamente a decir: "Estoy con los maestros".

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