Hacer turismo fuera del país está cada vez más al alcance de los uruguayos. El crecimiento de los salarios y la evolución del tipo de cambio se asociaron en los últimos cinco años para que los uruguayos tuvieran hoy el mayor poder de compra de ese período en los principales destinos turísticos.
La Unidad de Análisis Económico de El Observador elaboró uníndice que permite medir la capacidad de consumo de los uruguayos en países de referencia para el turismo local. En los 12 meses finalizados en febrero, en todos los destinos relevados el aumento del poder de compra de los turistas uruguayos creció más que en la plaza local. Eso implica que hacer turismo fuera del país se abarató para el bolsillo de los uruguayos.
Mientras que la capacidad de consumo de los uruguayos en su propio país aumentó 2,8%, en el resto de los destinos el aumento fue al menos cuatro veces mayor, y en algunos casos lo superó en más de 12 veces. Los indicadores consideran la cantidad de dinero a disposición de los turistas –a través del salario medio de la población– y cómo les rinde ese dinero en Argentina, Brasil, Estados Unidos y una selección de países europeos.
Para eso se considera la evolución del índice de precios al consumo de cada país y cuánto le cuesta a un uruguayo acceder a la moneda de esas economías en la ventanilla al público de los cambios locales.
En los 12 meses a febrero, el mayor aumento de la capacidad de consumo de los uruguayos se dio en Argentina, con un salto de 33,1% en el indicador. Eso implica que, con el salario promedio, un turista local que visitó en febrero el vecino país pudo adquirir un tercio más de bienes y servicios que un año atrás.
El aumento de la capacidad de consumo de los uruguayos en Argentina se dio a pesar de que ese país registró en los últimos 12 meses una inflación de 23,3%. Si bien la inflación reconocida por el gobierno de Cristina Fernández apenas supera 10%, la Unidad de Análisis Económico de El Observador considera su propia medición de la inflación argentina realizada a partir del relevamiento de precios al consumo de la provincia de San Luis y el realizado por la consultora PriceStats para todo el país.
Sin embargo, la depreciación del peso argentino excedió con creces la inflación. En la plaza local, en su cotización al público para la venta, el peso argentino pasó de $ 4,4 a $ 3 en la venta, lo que supone una devaluación respecto al peso uruguayo de 31,8%.
El tipo de cambio en Uruguay o, como le llaman los argentinos, el “dólar celeste”, tiene una cotización intermedia entre el tipo de cambio oficial que compra y vende el gobierno argentino –fuertemente restringido a partir del control de cambios– y el paralelo, aquel que se adquiere de forma ilegal en las “cuevas” o “arbolitos”, puestos clandestinos de la capital argentina (ver recuadro).
También en Brasil mejoró de forma importante el poder de compra de los uruguayos en los últimos 12 meses. El índice marcó un incremento de 21,8%, principalmente debido a que el real bajó de $ 11,8 a $ 10,2 en el último año.
El aumento de la capacidad de consumo fue más moderado en los destinos de extrarregión. En Estados Unidos aumentó 10,9%, en España el crecimiento fue de 10,5% y en Alemania, de 11,8%. Sin embargo, en un período más largo de tiempo, cuando se consideran los últimos cinco años, el aumento del poder de compra de los uruguayos fue más importante fuera de la región, donde en algunos casos se más que duplicó.
Los uruguayos hoy pueden adquirir, con sus salarios, prácticamente el doble de los bienes y servicios a los que accedían en diciembre de 2007, con un incremento de 93,2% en su poder de compra. Mayor fue el incremento en los países europeos, con una suba de los respectivos indicadores, de 117,1% en España y de 121,3% en Alemania. En la región, el aumento de largo plazo fue más moderado, aunque de todas formas importante. Respecto a diciembre de 2007, la capacidad de consumo creció 65,8% en Brasil y 61,1% en Argentina.