Este viernes sobre las 14.00 horas, la propietaria de un RedPagos de San Ramón, Canelones, fue rapiñada cuando ingresaba al local de cobranza con $ 1,9 millones, destinados al pago de jubilaciones. Fue interceptada por un hombre que bajó de un auto estacionado, y con un arma en la mano, le robó el dinero. El delincuente subió al vehículo y huyó.
Lo que los delincuentes no sabían era que un policía miraba la escena desde su auto. Estaba de civil y sin chaleco antibalas. Persiguió con cautela a los delincuentes hasta kilómetro 89 de la ruta 12 donde vio cómo el asaltante y un cómplice prendían fuego el Chevrolet Aveo de color blanco en el que se desplazaban. A la distancia registró los datos de un nuevo vehículo que levantó a estos hombres y le entregó la información a la Policía.
Con esta información, el subcomisario Marcos Correa pudo localizar este auto en una casa pocas horas después. Sobre las 18.00 horas un grupo de oficiales se dirigió a este lugar. Allí encontraron armas, la gran mayoría del dinero robado y detuvieron a los cuatro responsables del asalto.
Para la fiscal de Canelones, Alicia Schiappacasse, es de destacar el trabajo y la valentía del policía que puso en riesgo su vida con el objetivo de identificar a los rapiñeros. “En la audiencia de formalización le consulté a los hombres si no se dieron cuenta que un hombre los perseguía, y ninguno se había percatado”, dijo a El Observador.
Schiappacasse dispuso en un juicio abreviado, desarrollado este sábado, que tres de los detenidos deberán cumplir una pena de al menos cuatro años de prisión. Los imputados, uno de 60 y dos de unos 30 años (con antecedentes penales), deberán afrontar distintos cargos: por rapiña, rapiña y tenencia de armas, y rapiña y porte de armas. El cuarto detenido será formalizado en el correr de la próxima semana.