Todo el ruido que ha generado la confirmación de que hubo un intento de soborno en torno a la adjudicación del dragado del canal Martín García, llevó a un segundo plano un aspecto que cada vez se delinea con mayor claridad y que el gobierno uruguayo se esforzó por minimizar: Argentina trabó en todo momento las gestiones para profundizar el canal, incluso cuando las versiones públicas hacían aparecer las negociaciones como encaminadas.
Un profundo y prolongado silencio oficial que amparó chicanas y mentiras
La Cancillería se empeñó por ocultar en todo momento los intentos argentinos por bloquear el llamado a licitación para dragar el canal Martín García