Hoy va a ser un día más largo de lo habitual. No por razones personales, sino científicas. Es que el 30 de junio de 2015 durará un segundo más. A las 23:59:59, el reloj no pasará a la hora cero, sino que marcará 23:59:60, para luego sí, terminar el día, situación que podrá causar algunos problemas en las computadoras y otros aparatos electrónicos.
La razón de que sea necesario este agregado del segundo 86.401 del día es que la Tierra gira cada vez un poco más lento, por culpa de una fuerza generada por el "tira y afloja" que producen la gravedad de nuestro planeta, el Sol y la Luna, según explica la
NASA en un comunicado que refiere a este curioso evento.
Estos "segundos extra" se aplican desde 1972 y, hasta 1999, se implementaron con una frecuencia anual, con la intención ajustar el tiempo astronómico con los precisos relojes atómicos, esos que atrasan un segundo cada un millón y medio de años.
Si bien la diferencia será casi imperceptible, un segundo es un segundo, y puede ser aprovechado para dormir un instante más.