Empresarios y trabajadores de la industria automotriz coinciden en al menos una cosa: la situación del sector hoy dista de ser la mejor. A las complicaciones que arrastra desde hace años por las barreras para ingresar al mercado argentino, se sumó de manera más reciente la caída libre del real en Brasil, lo que volvió cuesta arriba colocar productos nacionales en ese país. Desde enero, la divisa brasileña se debilitó más de 40%. Chery-Socma fue la primera víctima. La ensambladora –donde trabajaban 350 personas– anunció el cierre de su planta en Paso Carrasco en mayo.
Uno de cada cuatro trabajadores automotrices en seguro de paro
Sindicato alerta también acerca del relacionamiento complejo que están teniendo con algunas firmas