Mientras el Consejo Directivo Central de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) evalúa si realiza una denuncia penal para que la Justicia indague las maniobras de los psicólogos ñoquis, se investiga la existencia de una dependencia en el interior de la Unidad de Diagnóstico Integral (UDI) desconocida para los consejeros y que surgió en la investigación administrativa.
El presidente del Codicen, Wilson Netto, admitió a El Observador que desconoce la situación y “para saber de lo que se está hablando, se pidió un informe” a la División Jurídica de la ANEP.
Netto explicó que cuando asumió en octubre de 2012, la UDI dependía de la Dirección de Salud, que estaba acéfala. “El hecho de no tener jerarquía en su momento, son elementos…”, señaló.
Pero el desconocimiento sobre esta oficina es compartido por el resto de los consejeros. El representante de los profesores en el organismo, el consejero Néstor Pereira, señaló a El Observador el lunes que la UDI no tiene ninguna oficina en el interior porque “todos los expedientes se remiten a Montevideo”. Lo mismo manifestó la consejera Teresita Capurro, quien aseguró no estar al tanto de ninguna regional de la unidad fuera de Montevideo.
Capurro dijo además que en la próxima sesión del Codicen se analizará el tema.
En tanto, Daniel Corbo, representante de la oposición, no quiso hablar sobre el tema, y el consejero Javier Landoni no pudo ser ubicado por El Observador.
La UDI es la dependencia del organismo educativo que estudia los problemas de aprendizaje y dislexia de los alumnos del sistema educativo. A partir del diagnóstico, la unidad puede determinar la “tolerancia” para el alumno o el pase a una escuela especial en los casos más graves.
A mediados de junio, El Observador comprobó e informó que al menos seis profesionales de la UDI marcaban tarjeta de entrada y de salida, pero en su horario de trabajo se desempeñaban en mutualistas o consultorios privados. Por esa razón, el Codicen ordenó una investigación de urgencia que terminó con tres profesionales sumariados, entre ellos el director de la UDI, Héctor Martin. Ahora se indaga a más profesionales por el mismo motivo.
En Tacuarembó
En tanto, el miércoles El Observador informó, en base a fuentes allegadas a la investigación, que el 25 de octubre de 2012 una delegación del departamento de Recursos Humanos del Codicen visitó sorpresivamente la UDI con el fin de investigar la forma de trabajar. Las irregularidades se habían denunciado en 2011.
Los inspectores encontraron solamente a cuatro funcionarios trabajando. El personal de Recursos Humanos pidió al director de la unidad, Héctor Martín, que les entregara un acta con los nombres de todos los profesionales que trabajaban en la repartición. En ese documento Martín mencionaba la existencia de una oficina de la UDI en el interior del país, detallaba los bienes muebles de la dependencia y señalaba que estaba a cargo del asistente social Haroldo Franco Fraguas.
El Observador pudo constatar que el asistente social trabaja en Tacuarembó en un blog. De acuerdo con la información del blog se desempeña en la Inspección Departamental de Educación Inicial y Primaria.
Consultada por El Observador la inspectora departamental de Tacuarembó, Gloria García, aseguró que Franco Fraguas trabaja como asistente social en el departamento desde el año 1995 y “es dependiente de la UDI de Montevideo”.
García agregó que Franco Fraguas trabaja en todas las escuelas del departamento y envía todos los partes mensuales a esa sección del Codicen de Montevideo (UDI). “Envía todos los partes mes a mes, trabajo, asistencias (…) La sede de él es en Tacuarembó”, remarcó.
De la investigación administrativa también surgió que a principios de 2010, el asistente social Leonardo Bentos pidió pase desde la UDI de Fernández Crespo y Cerro Largo, para la dependencia del interior.
El Observador logró contactarse con Bentos, quien también trabaja en Tacuarembó. El asistente social manifestó que es funcionario del Codicen y depende de la Dirección de Planificación Educativa, pero no quiso responder más preguntas. La directora del liceo Nº2 de Tacuarembó informó que Bentos trabajó allí como asistente social alrededor de dos años, pero renunció al cargo y ahora trabaja como docente de Idioma Español.