La fiesta en Lille comenzó temprano, cuando el centro de la ciudad de vio invadido de hinchas franceses venidos de todas partes del país. La ciudad ya estaban viviendo el Mundial en los días previos (cartelería por todos lados, el tema de charla en cualquier comercio) pero este jueves la ciudad fronteriza con Bélgica se vio sencillamente invadida por el color de la fiesta mundialista, en la previa del partido que jugará Uruguay ante Francia a las 16.00 (hora uruguaya).
Y dentro de ese grupo, muchos hinchas uruguayos. El Observador se cruzó con al menos 50 de los casos mil fanáticos que estarán en el Pierre Mauroy. Había muchos familiares de los jugadores, pero también hinchas de Los Teros que se vinieron especialmente, otros que estaban de viaje por Europa o viven aquí y compraron entradas para el partido.
La feria ofrecía diferentes juegos vinculados al rugby, pero la estrella fue una minichancha de rugby, en la que un grupo de cuatro niños uruguayos de Montevideo Cricket Club armó un equipo para jugar. ¿El rival? Nada menos que la Policía de Lille, una muestra del clima de alegría y buena onda de la jornada. Y Uruguay comenzó la jornada ganando, porque los niños se llevaron el partido ante las fuerzas del orden.
Sobre el mediodía el movimiento empezó a aflojar, debido al calor, porque la gente se fue a almorzar a las decenas de restaurantes de los alrededores, y porque comenzó el tráfico tempranero: las autoridades recomiendan llegar tres horas antes al estadio para evitar las aglomeraciones que se vieron en otras ciudades francesas hasta ahora, y que motivaron las disculpas del Comité Organizador.