Uruguay está menos expuesto que la media de los países emergentes a los efectos negativos derivados de un escenario externo más adverso, tanto desde el punto de vista macroeconómico como a nivel social e institucional.
Así lo señala un reciente informe elaborado por BBVA Research, la unidad de investigación económica del banco español. El “radar de vulnerabilidad” compara el riesgo de Uruguay ante un shock externo con un grupo de países emergentes en 21 aspectos. Solo en cuatro de las variables estudiadas Uruguay es menos vulnerable que la media de los países, mientras que en un aspecto los niveles coinciden.
“La vulnerabilidad a un shock externo es relativamente baja en Uruguay, particularmente si lo comparamos con el umbral de riesgo de los países emergentes”, explican los economistas de BBVA en el informe Situación Uruguay, correspondiente al segundo semestre de 2013.
Para cada dimensión, los analistas realizan un índice que va de cero a uno, donde valores mayores dan cuenta de una mayor vulnerabilidad. En ese sentido, en el área macroeconómica, el riesgo de Uruguay es sensiblemente más bajo que en la media de los países emergentes. Las expectativas del banco son que Uruguay crezca 3,7% este año y 3,9% el año próximo. Si bien eso implica una desaceleración respecto al fuerte crecimiento de los últimos años, los números dejan bien parado al país en la comparación entre los emergentes.
El indicador de vulnerabilidad asociado al Producto Interno Bruto (PIB) se ubica en 0,4 puntos en Uruguay, una décima más bajo que en los países emergentes. En tanto, el indicador de riesgo en torno al desempleo (0,5) está dos décimas por debajo del promedio. La inflación, en tanto, se encuentra en línea con la media de los emergentes,con un indicador de vulnerabilidad de 0,9.
“Los fundamentos son suficientemente sólidos como para que un choque externo no genere excesivos costos en términos sociales y económicos”, señala el banco.
Aún así, señala que la proximidad de la inflación al “umbral de riesgo” de 10%, “marca una luz de alerta, ya que en caso de un shock externo, la capacidad para implementar una política monetaria anticíclica se vería limitada por este factor”.
Pero el país no resalta en todos los aspectos. En algunas variables, Uruguay es más vulnerable que la región, según la medición realizada por BBVA. Esas dimensiones están asociadas al déficit fsical ajustado por el ciclo económico –que se encuentra dos décimas por encima de los emergentes (0,6 puntos)–, a la deuda pública bruta –tres décimas más alto (0,7 puntos)– y a la deuda en manos de no residentes –tres décimas más alto (0,8 puntos)–.
A pesar de la mejora en el perfil de la deuda, los expertos sostienen que su volumen bruto –equivalente a 56% del PIB– “sigue siendo un punto preocupante”. Al mismo tiempo, señala que Uruguay “mantiene un elevado gasto estructural, lo que dificulta la reducción del desequilibrio y pone en duda la posibilidad de llevar a cabo políticas contracíclicas”.
Un aspecto en que el país sobresale respecto a sus pares es en la “calidad institucional”, que abarca estabilidad política, control de la corrupción y justicia.