Lilián Garay comenzó su vinculo con la raza Merino Australiano hace 21 años, tras casarse con el reconocido criador Douglas Cortela, actual titular de cabaña Santa Catalina, ubicada en el departamento de Colonia. A partír de allí, en el trabajo diario con su esposo, no ha dejado de aprender. Juntos conquistaron innumerables logros, entre los que se destacan los grandes campeones de la raza en las últimas ediciones de la Expo Prado.
“Lo que sé lo aprendí con la persona que más sabe de Merino Australiano en Uruguay, que es Douglas. No es porque sea mi marido, ni es para halagarlo, sino porque es así. Cuando estamos apartando carneros le pregunto por qué uno es mejor que otro, y con sus explicaciones me demuestra que él tiene razón. Él es alguien que se crió entre animales de la raza”, dijo Garay a El Observador Agropecuario.
A fines del año pasado a Lilián le llegó el reconocimiento internacional. La Sociedad Rural de Esquel la invitó a ser jurado de la raza en la 90ª Exposición Ovina, que se realizó entre el 15 y el 18 de enero en aquella localidad del norte de la provincia de Chubut, en Argentina.
“Cuando recibí la invitación me sorprendió totalmente y Douglas me dio su respaldo inmediato. Después les consulté a mi hermana y a mi suegra para ver qué opinaban”, comentó.
“Era una presión muy grande, porque sería la primera mujer uruguaya que iba a actuar como jurado en una exposición del exterior, y además era la primera mujer jurado en la Exposición de Esquel. La gente allá es muy sociable, el trato es excelente y te hacen sentir muy bien. Al final me emocionaron las felicitaciones de gente de gran trayectoria en la cría de la raza Merino Australiano, cabañeros de gran prestigio en Argentina”, recordó.
Sobre las características de la muestra, la experta, quien realizó su tarea junto al brasileño Manoel Francisco Zirbes Rodríguez, comentó que “todos los carneros eran una pintura, fuera de serie, el nivel fue muy parejo, y el lugar era un sueño”.
Agregó que participaron 106 animales, entre machos y hembras de galpón y de campo. Señaló que considerando los campos, el suelo y el clima, allí valoran muchísimo los aplomos, y que además sean animales pesados, que tengan mucha lana, acompañada de un buen tiro de mecha, pigmentación y todos los detalles que también se buscan en Uruguay.
“Ellos buscan un Merino similar al que nosotros buscamos en Santa Catalina, aunque es importante considerar el suelo donde se crían. Ellos no crían un Merino fino ni superfino, están queriendo alinear la finura, pero su principal objetivo es el tamaño”, indicó.
El Campeón Supremo de la exposición fue el Gran Campeón Merino Australiano (astado), “un carnero fuera de serie. Tenía 21,3 micras de finura, pesaba 163 kilos y se desplazaba con gran agilidad, no pesaba por gordura sino por su tamaño. El Reservado Gran Campeón pesaba 159 kilos y su lana medía 22,5 micras”, informó.
El Gran Campeón Poll Merino Australiano (mocho) y el Gran Campeón Merino Australiano le pertenecían a la cabaña Manantiales; el Reservado Gran Campeón Merino Australiano fue expuesto por cabaña Leleque; en tanto el Reservado Gran Campeón Poll Merino Australiano fue de cabaña Arroyo Verde.
“Era una exposición muy importante, que tuvo la presencia de altas autoridades. Después recorrimos varias cabañas y nos invitaron a participar de otras exposiciones, pero no pudimos quedarnos porque teníamos que atender la cabaña”, concluyó.