El presidente electo, Tabaré Vázquez, se reunió este lunes con representantes de la empresa finlandesa Botnia. Según informó a Observa el representante de la empresa en Uruguay, Carlos Faroppa, el futuro presidente consideró el proyecto "positivamente", aunque realizó especial hincapié en el cuidado del medio ambiente. Faroppa señaló que la instalación de la planta de celulosa generará cambios en el medio ambiente pero no destrucción.
La primera etapa de la construcción de la planta implica una inversión de US$ 1.200 millones y según Faroppa debería iniciarse en abril. El proceso tendrá una duración de 27 meses y se espera que la producción comience a partir de 2007. La planta ocupará unas 80 hectáreas en las proximidades de Fray Bentos.
El impacto ambiental que causará la planta fue otro de los temas que se abordó en la reunión, y los representantes del gobierno electo hicieron especial énfasis en ese aspecto. Faroppa indicó que si bien la planta provocará cambios visuales, vapor de agua y en casos puntuales olores, insistió en que se manejan con técnicas basadas en exigentes normas de la Unión Europea para prevenir impactos negativos en el ambiente.