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Vecinos de Las Piedras alertan por rapiñas cada vez más violentas

Este domingo un joven fue asesinado en el marco de un copamiento

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10 de julio de 2018 a las 05:00

En Avenida Artigas y Torres García, en el corazón de la ciudad de Las Piedras, un hombre en bicicleta anunciaba por altoparlante a una empresa de seguridad que ofrecía alarmas, sistemas de cámaras y demás artilugios para protegerse de los robos. El comercio, "atendido por sus propios dueños", prometía blindar a sus clientes contra los delincuentes, una idea tentadora que para muchos vecinos de esta ciudad –la más poblada de Canelones- se ha vuelto un imposible.

El alcalde del municipio de Las Piedras, Gustavo González, admite que Las Piedras tiene hoy "algún grado de complejidad algo mayor al que tenía normalmente". "Se han cometido delitos a los que no estábamos acostumbrados", reconoce.

La explosión de un cajero que se encontraba en el interior de un supermercado de Lavalleja y Francisco Soca el pasado 5 de julio (la segunda terminal que sufre un robo de este tipo en la ciudad en lo que va del año), la rapiña de un local del pagos, en la calle Enrique Pouey y Atanasio Sierra, el 4 de julio y de una estación de servicio en el kilómetro 23 de la ruta 32 ocurrida el mismo día, o el caso de un policía que resultó herido de gravedad cuando se enfrentó a tiros contra un grupo de delincuentes que acababa de robar un almacén, el pasado 25 de junio, son algunos ejemplos.

El último episodio ocurrió este domingo, cuando un joven de 23 años fue asesinado delante de su padre por dos delincuentes que entraron a su vivienda, en la esquina de las calles Herrera y Bolivia, para robarles. Los delincuentes, que se fueron con un botín de $ 300 mil, ingresaron a la casa en la que se encontraba además la madre del joven muerto, su hermano y dos integrantes más de la familia.

La hipótesis de los investigadores es que las victimas se resistieron, aunque personas allegadas a la familia dijeron a El Observador que los asaltantes dispararon contra el joven luego de que, al escuchar los ruidos, este se dirigiera a la sala principal de la vivienda donde los delincuentes amenazaban al padre.

González dijo a El Observador que en el último tiempo se han dado casos de copamientos con un "grado de violencia que preocupa". "Antes te robaban en un descuido, hoy la problemática que tenemos el grado de agresividad (que tienen los delincuentes)", agregó.

Lilian, la propietaria de la estación de servicio ubicada sobre el kilómetro 23 de la Ruta 32 (entre Las Piedras y Canelón Chico), contó que su negocio ha sufrido en lo que va de 2018 cinco asaltos violentos, cuatro de ellos en los últimos dos meses. El primer episodio fue el 27 de enero cuando cinco personas armadas con escopetas llegaron en la mañana, asaltaron el autoservicio y el Redpagos ubicados dentro de la estación y se llevaron dinero de clientes; el más reciente fue el pasado 4 de julio, este último con menor violencia.

Sin embargo, el que más recuerda fue el del 27 de abril, cuando delincuentes tomaron de rehén a uno de los pisteros y hasta llegaron a disparar en el local para demostrar que estaban dispuestos a matar.
Este lunes dos trabajadores que atendían el comercio bromeaban con que en cualquier momento alguien daría el aviso de ponerse cuerpo a tierra para esquivar las balas. Lilian, por su parte, no se lo toma con gracia.

La estación decidió cambiar su hora de cierre, dejando de atender clientes a partir de las 20 horas –cuando antes lo hacían a las 22-. Además, varios trabajadores han renunciado por temor a los asaltos, y algunos clientes dejaron de visitar la estación.

Los robos fueron tantos, que el último asalto no será cubierto por la aseguradora, porque ya superó el saldo de la póliza que tenía contratado.

Lilian dijo a El Observador que ya no deja que sus nietas visiten el negocio familiar por temor a que una rapiña ocurra estando ellas en el lugar.

Por su parte, Demian, el encargado de dos locales de telefonía celular de la ciudad de Las Piedras rompió la racha de ocho años sin padecer una rapiña hace 45 días, cuando en un momento de distracción un hombre que llevaba puesto un casco ingreso al local de Avenida de las instrucciones y Garibaldi, y a punta de arma amenazó a las trabajadoras del local. Apenas un mes después de ese episodio, hace 15 días, sufrió su segundo robo, el más violento.

Según contó dos hombres que llegaron en auto, redujeron a las trabajadoras, se robaron sus celulares personales y todos los que se encontraban en la vidriera. "Fueron miles de dólares perdidos" se quejó.
Ni botón de pánico, ni cámaras, ni ningún otro sistema sirvió para evitar estos robos, reconoce. "Las medidas de seguridad ya las tenemos tomadas. Pero no creo que sea suficiente, ya no está en nuestras manos, lo que podíamos hacer ya lo hicimos".

Demian dijo que en el último tiempo son varios los comercios de Las Piedras que han sido rapiñados. La principal razón, según opinó, es la falta de patrullaje, al tiempo que aseguró que las cámaras de video vigilancia que instaló el Ministerio del Interior no sirvieron para amedrentar a los delincuentes.

A tres cuadras de ese comercio, por Instrucciones del Año XIII y Torres García, la Barraca Las Piedras fue hurtada durante la madrugada de este sábado a pesar de que enfrente está instalada una cámara de videovigilancia del ministerio. Jorge, el propietario del negocio, dijo que es el tercer hurto que sufren en dos años y que como en otras oportunidades se llevaron herramientas eléctricas, taladros, y otros productos que estaban expuestos al público.

El costo de lo robado más la reparación del vidrio por el que ingresaron, asciende a US$ 10 mil aseguró, y sus esperanzas de recuperar lo robado son nulas. "Le doy trabajo a 50 familias pero me da ganas de cerrar la empresa e irme del país", aseguró.

Corrimiento del delito

González dijo que según le informaron desde el Ministerio del Interior, el aumento de los robos podría deberse a un corrimiento de los delincuentes que se encontraban en Montevideo que al verse "cercados en otras zonas, van a donde hay menos controles".

El alcalde del municipio de Las Piedras dijo que en el último mes y medio se realizaron tres reuniones con autoridades del Ministerio del Interior, el jefe de Policía de Canelones y con los dos comisarios con los que cuenta la ciudad a solicitud de los vecinos. Según se les informó la cartera espera instalar más cámaras en los próximos meses pero no supo precisar cantidades.

El Observador intentó hablar con el jefe de Policía de Canelones, Osvaldo Molinari, pero prefirió no dar declaraciones.

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