La historia de Otto Warmbier podría obedecer a pura ficción, pero no lo es. En este caso, la realidad se impone con crudeza y genera sensaciones de asombro y perplejidad.
Viajó a Pyongyang, arrancó un cartel, fue preso y vuelve en coma
Lo condenaron a 15 años de trabajos forzados y contrajo botulismo