María del Carmen Maruri tenía 23 años cuando fue al cine Central el 25 de agosto de 1972 a ver una película junto a su pareja y compañero de militancia en el Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros (MLN-T). Un grupo de militares paró la función cinematográfica, los detuvo y los trasladó, encapuchados, al Batallón 13, junto a la Gruta de Lourdes. Los militares le dieron allí la paliza de recibimiento, la pincharon con agujas, le pegaron con una paleta de frontón. Maruri estaba embarazada de cuatro meses. Ayer volvió al batallón para reconocer el lugar y brindarle su declaración al juez Pedro Salazar, que investiga las torturas ejecutadas antes y después del golpe de Estado de 1973. "Es una cosa muy removedora", dijo Maruri a la prensa al salir del batallón.
Víctimas de torturas declararon ante el juez en predio militar
El magistrado dijo que las modificaciones arquitectónicas son "normales"