En 1906, durante un partido de fútbol que se disputaba en Montevideo, se registró el primer disturbio en un campo de juego. Los hinchas de uno de los equipos, desconformes por el arbitraje, invadieron la cancha tomando a golpes con la otra parcialidad. El partido fue suspendido, recordó a Observa la antropóloga Florencia Faccio.
Para la especialista, erradicar la violencia del fútbol es una tarea casi imposible. "La violencia es inherente a la calidad humana, todos somos potencialmente violentos. Por eso hay que aplicar políticas que tengan como objeto la prevención y reducción de hechos violentos".
Para la antropóloga la "sociedad", tal como se señala desde algunos órganos, "no es la responsable de la violencia". Para Faccio determinados actores sociales, como la Asociación Uruguaya de Fútbol, los clubes, los ministerios de Deportes y del Interior, la Mutual de Jugadores y los legisladores, deben llegar a un consenso.