La película de Woody Allen, The Bop Decameron, posee todas las características clásicas de la factoría del neoyorkino: comedia liviana, un elenco de actores buenos que rara vez se repitende un filme al otro y que encarnan pequeños, comandados por el propio Allen en el rol protagónico.
La única diferencia con el grueso de su filmografía es que la acción no se desarrolla en un par de barrios de Manhattan, centro del universo ficticio alleneano, sino que transcurre en Roma.
Un año despues, Allen todavía continuaba creativanmente sumergido en la bruma británica.
El sueño de Cassandra fue el resultado fílmico de ese trance, una historia de hermanos navegantes que se transforma en un drama oscuro, casi un thriller con sordina.
Quizás cansado de “tener que broncearse bajo la lluvia inglesa” al decir de los Beatles, en 2008 Allen, manteniendo el ritmo de nua película por año, buscó los soles del Mediterráneo y se estableció en Barcelona, donde tras un pacto artísitico con el matrimonio Penélope Cruz/Javier Bardem, más la no-hay-dos-sin tres actuación de la voluptuosa Johanson (y con Allen fuera de cámaras), redondearon Vicky/Cristina Barcelona, un filme desparejo que le permitió un Óscar a la actriz española.
La siguiente película es la excepción a la regla de los últimos seis años en la carrera de Allen.
Con el rol principal del comediante Larry David en un papel que Woody escribiñó opensando en sí mimso, Si la cosa funciona (Whatever Works), de reciente estreno en salas uruguayas, vuelve a acudir a las manzanas de siemrpe, las del Village y las de del Lower East Side neoyorkino, las que conocen desde la infancia el sonido entrecortado y dubitativo de la voz de Allen.
Para Conocerás al hombre de tus sueños, el director cruza de nuevo el Atlántico y Londres vuelve a ser el contexto donde el español Antonio Banderas, el californiano Josh Brolin y el galés Anthony Hopkins actúan en una comedia sobre la fe y lo esotérico, de resultado desparejo.
Por fin, en 2010, Allen cruza el charco del canal de la Mancha y se establece por unos meses en la capital francesa, donde filma Medianoche en París, una comedia romántica con Owen Wilson, Rachel McAdams y nada más y nada menos que la primera dama gala, Carla Bruni de Sarkozy. La película se esrterenó en mayo, en el pasado festival de Cannes y tuvo buena recepción tanto del público como de la prensa.
Ahora, según The Hollywood Reporter, Allen reclutó al tanísimo Roberto Benigni, acompañado por Alec Baldwin, Penélope Cruz de nuevo, en el reparto. Se trata de una adapción al presente de la obra clásdica de Giovanni Bocaccio. Allen, que regresa a la actuación, decide tomar por los cuernos una de las obras magnas de la literatura italiana, jugando de vistante en campo romano. Fanáticos y contras esperan el resultado.