En un esquema institucional fragmentado y con la inexistencia de una entidad referente para marcar la agenda de infraestructura pública, Uruguay enfrenta desafíos para fortalecer la planificación, priorización y ejecución de su infraestructura pública, mientras otros países avanzan con modelos más articulados y técnicos, limitando los sesgos del ciclo electoral
Uruguay tiene un debe de larga data en cuanto a fortalecer el conjunto de las políticas públicas como una vía fundamental para que la democracia liberal que hoy disfrutamos, avance en hermanar libertad e igualdad, inclusión y cohesión, excelencia y solidaridad, bienestar y desarrollo, convivencia y seguridad