El fin de semana pasado la selección femenina de Maldonado derrotó a Treinta y Tres en Lavalleja. El equipo olimareño tiene dos jugadoras trans en el plantel.
Foto tomada de la cuenta de Instagram de la Liga Femenina de Maldonado.
Lo que ocurrió el fin de semana en la capital de Lavalleja es una situación que sucede en otros torneos femeninos de OFI: la presencia de futbolistas trans que participan en torneos de mujeres. Están habilitadas para hacerlo, porque en la cédula de identidad figura el nombre femenino, pero la situación genera molestia entre sus competidoras, que alegan diferencias deportivas por la complexión física de jugadoras que nacieron genéticamente hombres, y se basan en las definiciones internacionales sobre el tema.
Qué dicen las normas
En marzo de este año, el Comité Olímpico Internacional (COI) adoptó una resolución que comenzará a aplicarse en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles en 2028. La iniciativa establece que en las pruebas femeninas solo podrán participar mujeres biológicas, y para determinarlo se realizarán pruebas genéticas.
En Uruguay, el Comité Olímpico Uruguayo (COU) incorporó la disposición para las competencias oficiales. En el caso del fútbol femenino profesional, a nivel de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) los equipos llegaron a un acuerdo para que solo jueguen mujeres biológicas.
La medida no se aplica para OFI, explicaron distintas fuentes consultadas por El Observador, porque al tratarse de una competencia amateur no rigen las mismas disposiciones que a nivel profesional.
Distintos equipos de OFI cuestionan la presencia de futbolistas trans en equipos, como ocurre en el caso de un equipo de Treinta y Tres.
Foto cedida por Pablo Sosa, presidente de Olimareñas.
Las jugadoras trans pueden inscribirse porque tienen cédula femenina, requisito que se solicita para la inscripción en OFI. Legalmente son mujeres y físicamente se ven como tales. Sin embargo, el reclamo tiene otro origen: por cuestiones biológicas, hay diferencias físicas que son notorias al momento de jugar. El planteo que hoy se debate en la OFI ha sido discutido en todo el mundo.
Las fuentes consultadas señalaron que las futbolistas trans tienen más fuerza y corren más rápido que sus compañeras, por lo que se generan diferencias deportivas. Incluso, mencionaron que el año pasado, en distintos torneos disputados, llegaron hasta la final de competencias equipos de Paysandú y Treinta y Tres, dos departamentos que tenían jugadoras trans en su plantilla de selecciones y en clubes.
En OFI hay varios torneos y competencias; los más importantes son la Copa de clubes, que comenzó a jugarse a mediados de año, y la Copa de selecciones, que se inició el fin de semana pasado, y en donde Treinta y Tres exhibió la bandera de la diversidad como forma de promover la inclusión, a pesar de lo que sostengan los demás equipos.
Hay varias competencias dentro de OFI Femenino, entre las que se destacan el campeonato de selecciones y el campeonato de clubes.
Foto tomada del Instagram de OFI Femenino.
Yessica: la pionera
En mayo de 2019, el portal Deportes Río Branco publicó una nota que decía: “Histórico: primer futbolista trans del Uruguay en OFI”. Se trataba de Yessica, de 33 años, oriunda de esa ciudad y flamante jugadora del equipo Sauce de Melo.
“Empecé a jugar al fútbol masculino a los 15 años en el Club Artigas y después en Ferroviario ", dijo en ese momento Yessica. Cuando cumplió 18 años inició el proceso para convertirse en mujer trans y en 2013 realizó los trámites para el cambio de género e identidad.
“La lucha por jugar siendo trans fue muy difícil, mucha gente y muchos equipos poniendo barreras ", dijo. Un día, mientras jugaba un campeonato barrial en Melo, una encargada de Sauce la convocó a jugar con el equipo.
Yessica dijo en aquella entrevista que por su condición no tenía ventajas deportivas. “Hay muchas jugadoras con más fuerza que yo y que pegan más incluso ", remarcó.
¿Un campeonato trans?
Treinta y Tres, Cerro Largo y Paysandú son equipos que tienen jugadoras trans reconocidas por otros planteles, de acuerdo a las distintas consultas realizadas por El Observador.
El caso de Treinta y Tres es el más notorio. Además, según explicaron, en general los equipos que llegan más lejos en las competencias tienen en sus filas jugadoras trans, porque cuentan con una “ventaja” que es la diferencia deportiva por fuerza y rapidez.
El fin de semana pasado Maldonado le ganó a Treinta y Tres, pero en otras ocasiones había triunfado la selección olimareña. Maldonado no tiene jugadoras trans en la selección ni en equipos que compiten en OFI, como son Barrio Perlita o Ituzaingó. De hecho, este último ha planteado distintas quejas por el tema por la presencia de futbolistas trans.
“Hay ligas y hay clubes que quieren ganar. Capaz que no tienen la cantidad de gurisas necesarias, que la rompan o que hagan la diferencia y tienen mujeres trans que les hacen la diferencia. Nosotros jugamos con selección el fin de semana, clasificamos por suerte, pero Treinta y Tres tiene dos jugadoras trans”, comentó una persona vinculada al fútbol femenino de Maldonado.
Desde el punto de vista físico, dijo otra fuente, no siempre se nota que una futbolista es trans a simple vista. Incluso, señalaron, hay otras jugadores mujeres que tienen un “aspecto más varonil” que ellas.
El último encuentro entre Treinta y Tres y Paysandú, que ganaron las sanduceras, tuvo una particularidad: en los dos había futbolistas trans. En Treinta y Tres, el equipo Olimareñas Fútbol Club, que tiene dos hermanas trans en sus filas, ganó títulos locales departamentales entre 2015 y 2025 de forma continua. A su vez, Paysandú se quedó con el último torneo femenino del litoral.
Ana Zeni es presidenta de fútbol femenino de OFI. En diálogo con El Observador, explicó que se han mantenido reuniones en instancias conjuntas para ver cómo encontrar una solución al tema sin haber alcanzado un punto de acuerdo.
La discusión comenzó hace unos cuatro años, pero cobró fuerza luego de la declaración adoptada por OFI a partir del Comité Olímpico Internacional.
En OFI las futbolistas no están registradas como trans. Se inscriben como mujeres, sin ningún tipo de distinción, porque así aparecen en la cédula de identidad.
A nivel locativo tampoco existen restricciones. Hay algunos casos en que las futbolistas trans ocupan un vestuario independiente del resto, dijo Zeni.
La situación con las futbolistas trans motivó reuniones de la OFI con AUF, el COI y la Secretaría Nacional de Deportes, pero de momento no han surgido soluciones a las diferencias por el tema.
“Se evalúan muchas cosas, muchos puntos, muchas pautas, pero no hemos llegado a nada todavía porque no hemos podido llegar a nada, a ningún acuerdo ni a ninguna resolución”, dijo Zeni.
“No hay camino intermedio. Lo único que quedaría es hacer un campeonato solo en jugadoras trans. Podría ser un camino, ¿no? Pero no sé”, agregó.
En Olimareñas no han surgido inconvenientes por la presencia de futbolistas trans, aseguró su presidente Pablo Sosa. El club promueve la diversidad como asunto central.
Foto cedida por Pablo Sosa, presidente de Olimareñas.
La directiva explicó que en cada presentación de torneos de fútbol femenino surgen planteos en ese sentido. “Casi la mayoría de los equipos que se inscriben son los que nos reclaman que cómo las dejamos jugar, pero nosotros no somos quienes para sacar esa chiquilina del fútbol femenino”, agregó.
Zeni dijo que han tenido “cantidad” de reclamos por el tema. “Vienen de todos los clubes que no tienen jugadoras trans y te hablan”, explicó.
La directiva señaló que a nivel de selecciones “generalmente llegan a la final los equipos que tiene una jugadora trans”.
Diversidad olimareña
Pablo Sosa es presidente de Olimareñas Fútbol Club de Treinta y Tres, el equipo que tiene en su plantel dos hermanas trans, que también integran la selección departamental.
Hace un tiempo que el equipo incorporó en la camiseta una bandera de la diversidad. Además, concurren a los partidos con una bandera que cuelgan en la tribuna. En el último tiempo también la colocan en los encuentros de la selección olimareña.
“En mi cuadro son muy bien recibidas, muy bien tratadas, protegidas. Estoy contento por eso, no ha habido absolutamente nada que establezca malestar de alguna jugadora porque haya chicas trans. Al contrario, ha habido una integración muy buena” explicó a El Observador.
El equipo Olimareñas ganó varios campeonatos consecutivos en Treinta y Tres. Tiene dos hermanas trans que también juegan en la selección de Treinta y Tres.
Foto tomada del Instagram de Olimareñas.
Olimareñas tiene futbolistas trans en su plantel desde 2023, cuando ingresaron las dos hermanas que juegan hasta ahora y que son parte de la selección de Treinta y Tres.
Hay instituciones que se oponen a la presencia de futbolistas trans porque consideran que hay diferencias físicas al momento de jugar. ¿Qué responde a esas críticas?
Pablo Sosa: No. A ver, las dos chicas trans mías miden 1.60 y pesan 40 kilos. Creo, además, que hay mujeres que tienen más fuerza que ellas. Olimareñas tiene dos objetivos claros: la igualdad de género y la no discriminación sexual. O sea, para Olimareñas eso es innegociable. En toda cancha que juega Olimareñas va la bandera de la diversidad con la bandera del club.
¿Hay otras futbolistas trans en equipos de Treinta y Tres?
Ahora no. En su momento tuvo Huracán, pero se fue para Melo.
¿Cómo funciona el vínculo dentro del club? ¿Han promovido algún tipo de charla, por ejemplo, sobre inclusión?
Ellas están en el mismo vestuario que las otras jugadoras, no tienen ninguna discriminación. No hay separación porque sean chicas trans. Comparten todos los lugares con las demás mujeres. Ninguna mujer, ninguna otra participante del equipo, incluso en la selección, me ha manifestado malestar o enojo o el reparo de que estén en el mismo vestuario las chicas trans. La experiencia que yo tengo es que las chicas trans nuestras son muy respetuosas. Protegen mucho el ambiente, tienen mucha cabeza también, ¿no?
¿Les ha tocado enfrentar en la cancha situaciones de discriminación, griten insultos alusivos a la condición sexual?
Sí, sí. Lamentablemente hemos tenido dificultades en Treinta y Tres en alguna oportunidad, algunas personas en la tribuna. Y hemos tenido algún problema también. Por ejemplo, vocabulario que nos pareció incorrecto desde la tribuna, también cuando jugamos con la selección. Pero bueno, nosotros hemos hablado con las dos jugadoras, que iban a surgir algunas voces con insultos. Ellas también han madurado, porque primero se enojaban. Pero se ha conversado mucho sobre el tema.
¿Ellas son activistas por la diversidad o tiene perfil bajo?
Ellas no están permanentemente hablando de su situación, tienen un perfil bastante bajo. Las he escuchado en alguna entrevista de radio, pero siempre como jugadoras, no hablando sobre este tema de las sexualidades. Ellas, cuando han hablado, han hablado de partido, de lo deportivo, nada más.
Usted destacaba que son jugadoras de complexión pequeña, con menos fuerza incluso que otras mujeres. ¿Pero qué pasa en el caso de que sean jugadoras trans con una superioridad física notoria?
Nosotros jugamos contra una jugadora trans que no es tan alta, pero tiene un físico bastante más grueso, es más corpulenta. Y la verdad es que jugamos igual y no le hacemos diferencia. Jugó contra nosotros el otro día, no le estamos recriminando de que es grande, de que tiene más físico, jugamos como si fuera otra mujer.
Más allá de los gritos de la tribuna, ¿les ha tocado enfrentar situaciones de discriminación?
Jugamos la final de selecciones contra Paysandú, que tiene una chica trans que es más grandecita. No se le discriminó ni se le dijo que era físicamente mucho más grande que nosotras. La verdad es que en este caso lo que he observado, es que son muy respetuosas de la sexualidad y no hacen alusión al tema del tamaño del físico.