Esto generó una migración de área arrocera y de grano desde la mayor empresa, Saman, a la creciente Casarone, que además hizo un convenio revolucionario con la australiana SunRice que sacudió al sistema.
Los australianos acordaron sembrar en Uruguay 14 mil hectáreas de su variedad de arroz Sherpa, una genética de grano largo y más ancho que las predominantes en Uruguay, que tiene un potencial de rendimiento similar.
Esto ha captado la atención al ofrecer una variante muy atractiva en las condiciones de los productores: un precio mínimo mucho más alto que el precio de un año normal, US$ 13,50 por bolsa asegurado y la posibilidad de acompañar al precio convenio si supera esa cifra, hasta los US$ 15.
Vemos con buenos ojos la llegada de actores con nuevas variedades, explicó a Radio Rural el titular de la ACA, Guillermo O'Brien.
"Le anticipan un piso de precios al cultivador, es un nuevo tipo de negocio y al productor le viene bien que se dinamice el mercado con una empresa que tiene una participación muy grande en granos medios en el mundo y con una realidad productiva en Australia donde el uso de agua está cada vez más limitado", expresó.
Ese premio podrán captarlo los productores que tienen independencia para vender.
Los que permanecen en la lógica del precio convenio de la industria deberán ver en cuánto se traduce más adelante.
Precio del arroz, área de cultivo y El Niño
El precio definitivo para el arroz de la cosecha 2025/26, que será recalculado en mayo de 2027, va a superar al provisorio de US$ 9,10 por bolsa estima la ACA, a diferencia de las dos zafras anteriores que tuvieron correcciones a la baja.
La intención de siembra en Uruguay se redujo por segundo año hasta 155.880 hectáreas, una disminución de 4,8%.
Hace unos meses se esperaba una caída más aguda, cuando la incertidumbre de precios era mucho mayor.
Las perspectivas comerciales fueron mejorando y el sector concretó una herramienta financiera que le dio un marco más sostenible a la zafra.
Hasta el martes 6 de octubre en Uruguay se había cubierto el 54% del área frente a 36% de un año atrás, un récord de velocidad tratando de anticiparse a las lluvias que ya entorpecen la siembra en Río Branco y zonas aledañas.
La llegada de SunRice a Uruguay
Detrás de la llegada de SunRice está el cambio climático, porque el área de arroz en Australia cayó a la cuarta parte en tres años, desde 58 mil hectáreas en 2023/24 a unas 14 mil en la actual zafra.
Falta de agua y controles estatales intensos sobre su uso llevaron a un desembarco en Uruguay.
Y, tras conversaciones con diversas empresas, el acuerdo decantó hacia Casarone.
SunRice es originaria de Nueva Gales del Sur, tiene una fuerte orientación en la llegada al consumidor diferenciando y valorizando las distintas opciones de arroz.
Su potencial de producción en Uruguay es muy grande tomando en cuenta que Australia sembraba hace dos décadas un área similar a la de Uruguay, unas 160 mil hectáreas.
Por ahora está explorando la región y también sembrará en Argentina, pero como en otros aspectos el diferencial de confianza de Uruguay y la capacidad de segmentación son ventajas para el país.
Los australianos tienen mucho celo en cuanto a que su variedad Sherpa no se “escape” como parte de la diferenciación de productos que está en el centro de su estrategia comercial.
En estos días está lanzando un arroz envasado para niños con alto contenido de proteína, SunRice Microwave Protein, respaldado por una nueva campaña de marketing con el lema "Protein Rice, Baby!”.
Mientras tanto, concretó una nueva inversión industrial en Australia, donde obtuvo del gobierno una subvención de US$ 14,5 millones que justamente proviene del Departamento de Cambio Climático, Energía, Medio Ambiente y Agua, y cuenta con una contrapartida de igual monto por parte de la compañía.
La empresa es vanguardia en automatización del riego para minimizar el uso de agua en una Australia cada vez más acosada por la escasez hídrica.
Una siembra única
Los cambios en el sistema en Uruguay llegan acompañados de otras peculiaridades en la siembra 2026/27, que puede catalogarse de única.
El factor El Niño está complicando la siembra de Brasil y generando una fuerte suba del arroz brasileño, que en la última semana tuvo un envión adicional por la suba del dólar de 4% frente al real.
- El precio de la bolsa de 50 kilos de arroz con cáscara empezó el año en US$ 10 y se acercó a los US$ 17 esta semana, acelerado por el aumento del dólar.
- En Uruguay algunos negocios alcanzan los US$ 14 por bolsa al productor.
- Y la referencia de exportación del arroz industrializado, con mayor agregado de valor, promedió los US$ 535 por tonelada en setiembre, un valor 6% superior al de agosto y 20% por encima del piso de US$ 445 en marzo.
- A su vez, está mejorando consistentemente la relación entre los volúmenes de arroz industrializado y arroz cáscara que se exportan.
- Se quebró la tendencia a la baja que llevó al 30% la proporción de arroz industrializado y desde febrero comenzó a repuntar hasta acercarse al 40% en setiembre.
También se afirman los precios internacionales: en el mercado estadounidense con una suba de 7% en agosto a US$ 590 por tonelada, en Tailandia trepó 5% en las últimas semanas hasta US$ 487.
En Estados Unidos, un fuerte competidor de Uruguay en la colocación de arroz en México y Centroamérica, la siembra cayó 25% en la presente zafra: 277 mil hectáreas menos.
El factor India: otro elemento alcista
La producción de arroz de la India –el mayor exportador global y termómetro mundial para el cereal– podría disminuir en alrededor de 10 millones de toneladas en la campaña 2026/27 debido a las lluvias inferiores a lo normal.
Las estimaciones del sector sugieren que esta sería la primera caída de la producción en una década y la mayor en casi 20 años.
En comparación con la cosecha récord del año pasado de 154 millones de toneladas, la producción podría disminuir un 6,5% con una reducción del área sembrada y de los rendimientos.
Las expectativas de una cosecha menor ya han impulsado los precios del arroz a nivel nacional, mientras que los precios de exportación han alcanzado su nivel más alto en más de un año.
Salir del commoditie y capturar nichos
El acuerdo con Australia y el cambio de destino de la producción de Arrozal 33 generaron rispideces entre las dos principales industrias y lo que antes era una cooperación que permitía completar barcos en conjunto ya no es tal.
Al mismo tiempo el acuerdo de libre comercio con la Unión Europea abre otras posibilidades de segmentación y precios diferenciales, así Saman ha diversificado la oferta y permite a los productores sembrar cada vez más variedades que también tienen precios más altos que el convenio para atender a distintos nichos.
Carnaroli para risotto, Perla para paella, arroces aromáticos para sushi, el EE404 que hasta ahora ha sido el nicho de más volumen, con grano más bien grueso “Doble Carolina” que tiene por destino mayoritario el mercado brasileño y en parte su comunidad asiática.
Cabe recordar que el año pasado la variedad INIA Merín fue la más sembrada con el 38% del área total. Además, lideró en rendimiento, con 9.716 kilos por hectárea en promedio. La segunda más plantada fue Gurí INTA CL (18%), luego CL19231 (12%), INIA Olimar (12%) e INIA Tacuarí (5%), que puede ser considerada una especialidad destinada al mercado de Perú.
Otras variedades más de nicho ocuparon 15%, un porcentaje que debe subir este año, no solo por la aparición de la variedad australiana Sherpa.
Estas variedades de alto valor permiten hacer frente a las presiones del costo país. Un camión de variedades de nicho diluye costos de transporte, ilustró un asesor de la industria. Es un mundo nuevo y hay que generar mercados y clientes
Ya no es todo largo fino lo que tenemos que vender, explicó y eso ha generado un cambio en las políticas de la industria.
SunRice tiene variedades de arroz de bajo “índice glucémico” que se pagan mucho más, explicó en la pasada jornada de arroz de INIA el investigador de Latitud (LATU) Martín López, que trabaja en la evaluación culinaria y nutricional de las variedades de INIA. Es decir, un arroz con menos empuje de azúcares, apropiado para diabéticos.
Esta suma de variedades trae otros cambios: antes se hacían bajo demanda, ahora la idea es aumentar el área y salir a buscar mercados.
Para competir contra los países vecinos con los costos locales hay que superar los US$ 20 de premio por tonelada que ya tiene Uruguay respecto al arroz de los países vecinos.
Mientras los precios suben en Brasil por las lluvias, de este lado de la frontera los agricultores aceleran la siembra.
Una siembra diferente por donde se la mire.
Y una cosecha que será la más diversa de la historia, símbolo de estos tiempos de clima alterado y mercados nuevos.
La era del arroz uruguayo commoditie definitivamente queda atrás.