22 de junio de 2026 20:22 hs

En Tacuarembó, durante el fin de semana, casi no se habló de otra cosa: los boniatos gigantes cosechados hace pocos días por Ruben, Cristian y Mateo siguen siendo una sensación. El más grande pesó 8,805 kilos y es una vedette en la capital del departamento, donde varios fueron al comercio donde está para sacarse una foto con él.

Y no pocos, además, fueron decididos a comprarlo... pero de momento no está la venta.

"Somos una familia de productores, todo lo que producimos lo vendemos en nuestro comercio... este año hubo una linda cosecha de boniatos, 4.000 cajones, a veces te va bien, a veces no, es lo que tiene esta actividad", fue lo primero que contó a El Observador Mirta Palacios, dueña del autoservice El Rancho Grande, ubicado en Av. Oribe esquina Ortíz y Ayala.

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El boniato de Tacuarembó

La noticia la difundió originalmente Canal 7, de Tacuarembó, mostrando las primeras fotos del boniato gigante.

Mirta detalló este lunes que ese gran boniato se produjo en la quinta familiar donde trabajan sus tres hijos.

Ese predio, que arriendan, se llama La Colmena y está a 35 kms del centro de Tacuarembó, en la localidad Cuchilla de La Casa de Piedra, zona a la que se accede transitando por la ruta 31 que va desde la capital tacuaremboense hasta Salto.

La familia hoy produce principalmente en cuatro rubros: sandía, melón, zapallo y boniato.

"Hubo tiempo en el que plantábamos otras cosas como papas, acelgas, lechugas... pero nos fuimos quedando con lo que más resultado nos daba", detalló.

Tienen allí, también, actividad en ganadería, con vacunos.

En la granja con el legado del padre

Los conocimientos de sus hijos, destacó Mirta, "fueron brindados por mi esposo, Ruben Álvez Núñez, quien falleció hace dos años y tuvo toda una vida de productor, una actividad sacrificada pero linda que mis tres hijos varones hoy la siguen llevando adelante y lo hacen muy bien, la verdad".

"Mi hijo mayor estudió agronomía, pero en cierto momento se dio cuenta que le iba a llevar mucho tiempo, que en realidad iba a aprender mucho al lado del padre y entonces se volvió, la verdad es que estoy muy contenta con todos mis hijos y un poco sorprendida por todo esto del boniato", expresó.

"Yo lo que hago acá (en el comercio), después de muchos años de hacer feria con la familia y llegar a tener el comercio propio, es defender el trabajo de mis hijos, que es algo muy difícil", destacó, a la vez que explicó que tanto vende de a un kilo como en bolsas, con mucha gente que va a comprarle desde la ciudad, pero incluso desde las estancias.

Sobre el boniato, contó que "es de la variedad Cuarí y que apareció medio de casualidad, este fue un año en el que, no sé si por un tema del clima o qué, tuvimos varios boniatos muy grandes, no solo ese tan grande, porque hay otros dos por ejemplo que pesaron 5,100 y 4,900", contó.

El boniato Cuarí

En uno de sus boletines técnicos el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) explicó que los boniatos producidos por el cultivar Cuarí corresponden al tipo comercial denominado Morado, Arapey o Criollo y presentan buenas aptitudes para consumo como puré, horneado o asado, el sabor es bueno, la textura luego de la cocción es húmeda y el proceso de cocción es más rápido que en los demás cultivares.

¿Qué pasará con los tres boniatos gigantes?

Mirta agregó que "nos había pasado esto de cosechar boniatos grandes, me acuerdo, pero no como estos tres gigantes, nunca".

Los tres boniatos de los que todo Tacuarembó habla siguen en el autoservice, "son como un atracción acá, la gente viene, nos pide para sacarse fotos... nos ofrecieron comprarlos... pero no los hemos vendido, no sabemos qué vamos a hacer todavía", comentó.

Si se venderán como producto fresco, si se los utilizará para elaborar dulce... no está claro... "estamos sorprendidos por toda la repercusión... por ahora nos gusta tenerlos acá para que los vengan a ver", concluyó Mirta.

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