Federico Valverde volvió a tener otra actuación irregular en el empate 2-2 entre la selección uruguaya y Cabo Verde, que complicó las chances de la celeste para pasar a la siguiente fase del Mundial 2026.
Los primeros minutos del capitán celeste fueron como volante ofensivo fijo. El 8 intentó controlar el ritmo del juego cerca del arco rival, ante una defensa de Cabo Verde que respondió con dureza ante cada cruce.
En este arranque más trancado que jugado el otro rol del capitán fue intensificar la presión en zona alta tratando de ahogar a los zagueros, con cruces igual de fuertes que los que realizaban los rivales. Tras un par de presiones de ese estilo se notó el desgaste inicial, y en un par de jugadas que le pasaron cerca prescindió de una nueva presión.
Antes de los 15 una contra de Uruguay terminó con Canobbio habilitando al centrocampista, luego de que Federico Viñas arrastrara la marca, pero la pelota le quedó para la zurda al entrar al área y su definición se fue por el costado del segundo palo.
El gol de Cabo Verde levantó al capitán, que volvió a presionar con la intensidad de los primeros minutos. Tras la charla de Marcelo Bielsa en la pausa de hidratación se volcó a la banda izquierda, lo que permitió generar mayorías en esa zona con Maximiliano Araújo y un Juan Manuel Sanabria que ya estaba de segundo extremo.
A los 23 minutos intentó con un disparo lejano que pegó en el brazo de un defensor, pero el juez no cobró penal porque estaba en una zona natural.
La fórmula de la izquierda comenzó a ganar cada vez más fuerza sobre el final de la primera mitad, y a los 43 un centro desde esa zona de Valverde fue cabeceado para atrás por un zaguero rival, la pelota pegó en el palo y en el rebote Maximiliano Araújo puso el 1-1. Estos fueron, por lejos, los minutos en los que el jugador del Real Madrid tuvo más participación en el juego.
En la segunda mitad el 8 comenzó otra vez en la izquierda, aunque por momentos bajando más a tratar de mantener el juego.
El segundo gol de Cabo Verde, tras un error conjunto de Mathias Olivera y Fernando Muslera, cambió los planes. Mientras el capitán llevó rápidamente la pelota al medio de la cancha y esperó para sacar, desde afuera José María Giménez se encargó de tratar de levantar los ánimos de los jugadores, pidiéndoles que levantaran la cabeza y haciendo gestos de “ya está”, para que olvidaran lo sucedido.
Tras la salida de Ugarte el volante pasó a jugar más atrasado por la derecha para permitir que Nicolás de la Cruz, que ingresó por Manuel Ugarte, se adelantara en el campo. Eso lo alejó durante varios minutos de la zona de influencia. Además su dupla con Bentancur le quitó marca en el retroceso a Uruguay, que sufrió algunas contras rápidas de Cabo Verde que levantaron los nervios en las tribunas.
Cuando el VAR anuló el segundo gol de Araújo, que le hubiese dado nuevamente la ventaja a Uruguay, Valverde estaba al lado del árbitro Espen Andreas Eskas, y levantó la cabeza lamentándose por el offside. Fue una de sus pocas protestas, en un partido que tampoco tuvo demasiadas polémicas más allá de alguna tarjeta amarilla.
Durante los minutos finales el centrocampista primero estuvo volcado atrás, permitiendo las subidas de Bentancur, y luego se sumó al ataque por la banda izquierda. Desde allí generó algún avance con pelota, y un precioso pase en cortada a De la Cruz que fue cortado.
A los 89 la tuvo de tiro libre. Todo el estadio se silenció, pero su pelotazo se fue por arriba del travesaño. El "Uhh" bajó de las tribunas, y el volante ni tuvo tiempo para lamentarse que ya estaba nuevamente esperando el saque de arco de Vozinha en el medio.
A los 94 le erró en una salida y se generó una contra que casi termina en gol, en lo que fue su última participación. En el final se arrodilló con la cabeza hacia abajo, decepcionado por no lograr otra vez la victoria. Fue el primero en aplaudir al público en las tribunas, y se fue en el medio de una caminata del plantel a los vestuarios que tuvo mucho sabor a derrota.