"No me gustó el proceso, el grado de conflictividad que hubo. Los vídeos que vimos; todos de hechos que fueron transcurriendo en obras, y eso yo lo veo con preocupación. Vi videos de hechos muy violentos que no es el Uruguay que nosotros queremos", comentó García en entrevista con El Observador streaming.
Y agregó: "¿Fue una negociación limpia, sensata, como todos queremos? Yo lo veo de afuera como algo que no me gustaría que suceda en mi sector", concluyó.
Dicho acuerdo, que deberá ser ratificado por las partes, establece una reducción de la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales de forma gradual en un plazo de cinco años (sin pérdida salarial), con una reducción de una hora por año a partir de 2027. También implica un crecimiento real del salario que rondará el 10% al cabo de cinco años.
García también fue consultado sobre el precedente que podría sentar esta reducción de la jornada laboral para otros sectores, pero descartó que sea una posibilidad para la industria.
"Nosotros estamos en un sector que es transable. La industria uruguaya compite contra el mundo. El 50% de lo que produce nuestra industria tiene destino de exportación; la construcción no compite de esta forma. Bastaría con analizar cuánto vale el metro de construcción en Uruguay y cuánto vale en el resto de la región; estamos pagando el metro de construcción muy por encima. Ahí no hay una competencia. En nuestro sector la competencia es día a día. En este contexto, donde la industria está tan afectada, donde nos encontramos en un país que hace diez años que no crece, este tipo de discusiones se nos hace, en este momento, inviable", sostuvo el presidente de la cámara.
Respecto a la postura del Poder Ejecutivo, indicó que no cree que "ir en esa línea" sea una "decisión del gobierno". No obstante, añadió: "Sí creo que hay unos actores que se desempeñan en el área del Ministerio de Trabajo que sí tienen esa visión".
Consultado sobre los lineamientos del gobierno para la última ronda de Consejo de Salarios, el presidente de la cámara rechazó
estar de acuerdo y argumentó que "el aumento estaba muy por encima de lo que podían dar muchas empresas".
"Primero nos pareció que pronosticaron una inflación muy por encima de lo que venía sucediendo. Segundo, pusieron una cláusula que, si la inflación era menor a la proyectada, no se podía ajustar a la baja. Eso nos parece que era dar un aumento desmedido. (...) Nos pareció que el aumento estaba muy por encima de lo que podían dar muchas empresas", afirmó García.
En la misma línea, el presidente de la cámara aseguró que debería haber una "distinción entre el tamaño de empresas" y que no deberían "seguir dando aumento de salario" a todos los sectores por igual porque, de ser así, "vamos a fomentar el informalismo".
"Me parece que había un momento que el Uruguay venía con cierto crecimiento, con mucha inversión, que venía la máquina aceitada, que todo este tipo de cosas pasaban. Hoy creo que estamos en un momento totalmente distinto y tenemos que ser un poco más analíticos y cuidadosos, porque queremos mantener las fuentes de trabajo, queremos que las industrias sigan produciendo en el Uruguay y queremos que el Uruguay se desarrolle, ¿no?", concluyó García.
La situación de Fábricas Nacionales de Cerveza
Fábricas Nacionales de Cerveza (FNC) deberá definir, antes del fin de semana, cómo continuarán sus operaciones en el país; una discusión cargada de dudas e instancias de negociación tripartitas entre FNC, el sindicato de Pilsen e integrantes del Poder Ejecutivo.
Al ser consultado sobre esta situación de la industria cervecera, García señaló que los problemas que atraviesa el sector no le resultan sorpresivos: "Lamentablemente no me asombra, no es algo nuevo para nosotros. Todos nos esperábamos algo de este tipo. Es algo que le está pasando a toda la industria", afirmó.
En ese marco, insistió en que el principal desafío es recuperar competitividad. "Si realmente queremos tener una industria nacional, hay que defenderla. ¿Cómo la defendemos? Mejorando la competitividad", sostuvo.